#MercadosFoodies Si no lo encuentras en La Merced, simplemente no existe

El mayor mercado minorista de la Ciudad de México está lleno de abundantes sorpresas foodies

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Nuestro mercado de hoy es uno de los más populares de la Ciudad de México y está destinado al público minorista, se trata de La Merced Foto: Especial

México es tierra de mercados, fuente inagotable de inspiración foodie. Colores y olores penetrantes que te transportan a la verdadera esencia de México.  

Hay dos clases de mercados: los minoristas (donde el público en general puede acercarse a comprar cualquier alimento o producto sin una cantidad mínima) y los mayoristas (donde para comprar necesitamos una acreditación como comerciante o distribuidor y se venden los alimentos en grandes lotes o cantidades). 

Nuestro mercado de hoy es uno de los más populares de la Ciudad de México y está destinado al público minorista, se trata de La Merced, que es de hecho el mercado minorista más grande de la Ciudad de México y está ubicado en la colonia que recibe el mismo nombre. 

Construido sobre los terrenos del antiguo Convento de La Merced, desde tiempos coloniales siempre ha sido sinónimo de comercio, encontrándose por doquier puestos que ofrecían sus mejores productos, hasta que en 1860 se decidió construir un mercado físico que los agrupase en un mismo espacio. Mucho antes, en tiempos prehispánicos, sobre lo que hoy es este mercado, estaban los apeaderos de las trajineras que traían verduras y frutas frescas de Xochimilco

El mercado de La Merced no era como lo conocemos hoy, ya que tres incendios han configurado la fisionomía de este lugar (1998,2013,2014), pero más allá de que sirvieran de lección o, al menos de enmienda para construir la gran infraestructura que merece este espacio, hoy en día, se puede observar una caótica, aunque con encanto, su estructura parcheada, autentica fotografía popular de la ciudad. 

Más allá de las cuestiones arquitectónicas y de los a veces puntuales problemas de seguridad que pueden suscitarse por desgracia en toda la ciudad, el mercado de La Merced es una verdadera joya donde, además, uno puede recrearse comprando auténticas joyitas gastronómicas.  

Si quieres ajos, los mejores, quizás te apetezca ver la mejor fruta de temporada, o la más exótica, o quizás comer verdadera comida prehispánica a precios buenos y sin aderezos inventados para turista rezagados. 

Hay varias formas de acceder al recinto, las habituales por carro, o la más directa y preferida por muchos viandantes, el metro, cuya entrada es la más directa y segura al recinto. 

Foto: Especial

EMPIEZA LA AVENTURA 

¿Qué podemos encontrar en el mercado de La Merced? Dicen las malas lengua que algo que no se encuentra en La Merced, simplemente no existe y, bueno, tienen un poco de razón. 

Muchos foodies son verdaderos fans de los instrumentos de cocina y, sin duda alguna, este mercado es su lugar ideal. Nada más entrar desde el metro y, tras sortear los variados puestos de ropa, nos encontramos con la zona dedicada a los utensilios de cocina.  

Todo lo que se quiera y más, todos los instrumentos necesarios para realizar cualquier platillo de cocina mexicana, desde hornos de carbón, comales y un largo etcétera. Es recomendable preguntar en varios puestos porque un mismo producto puede variar significativamente de precio de un puesto a otro.  

Si lo que buscas son los chiles más frescos, igualmente podrás llevarte alguna que otra sorpresa, aquí encontrarás los más frescos. Pasear por los diferentes puestos dedicados al chile es un verdadero deleite por sus colores y sabores. Déjate orientar, porque aparte de buenos vendedores puedes encontrar quien te guíe y solvente tus dudas gastronómicas.  

Otro de los pasillos recomendables y de los más didácticos son los dedicados al nopal, donde en una vuelta podrás hacerte de una pequeña idea de la biodiversidad que tiene este país, en concreto con este producto. Es sorprendente ver la técnica de retirada de espinas de los mismos. 

Podrás deleitarte de los mejores chicharrones prensados y, por supuesto, los más ricos chicharrones fritos (piel de cerdo inflada y frita en grasa). 

Foto: Especial

COCINA PREHISPÁNICA 

Después de atravesar el pasillo de los ajos, te encontrarás con el puesto de Edith, uno de los preferidos para los amantes de la cocina prehispánica. Aquí podrás encontrar una amplia variedad de insectos y de platillos ya preparados. Los tamales de charales te transportarán a épocas lejanas, sabores auténticos y sabrosos. 

El colorido vuelve con los distintos pasillos dedicados a las frutas y las verduras frescas, a los maíces, hojas de plátano, y todo lo que puedas imaginar. 

SANTUARIOS RAROS 

Como anécdota puedo contarte de dos lugares que algunos guías llaman raros: 

En primer lugar, el dedicado a la Santa Muerte y, en segundo el que busca dar soluciones de salud alternativa, con una sala siempre repleta de gente dentro de una atmósfera de lo más misteriosa. 

Complementa tu visita en el pasillo exterior en el que hay hierbas medicinales, donde encontrarás las variedades más diversas e insospechadas. 

Otra zona interesante para visitar es el mercado de dulces y piñatas, presente en la misma nave; también el de carnes. 

RECOMENDACIONES DE SEGURIDAD 

No llevar joyas o cadenas a la vista, ser discreto en cuanto al manejo de tu cartera y tu dinero y, en general, todas aquellas precauciones que eviten que ojos malintencionados pongan su foco en ti. 

Por:  Juanma Martínez Rodríguez

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