El secreto de las salsas y los adobos

¿Sabes cuál es la gran diferencia que hay entre los adobos y las salsas? en México se usan las dos preparaciones para muchos de nuestros platillos, si no es que en la mayoría de ellos

En México existen salsas particulares como la de gusanos de maguey, con chiles de árbol y tomate. Foto: Especial
En México existen salsas particulares como la de gusanos de maguey, con chiles de árbol y tomate. Foto: Especial

Las salsas son parte esencial en la mesa de todo mexicano, es el acompañamiento ideal incluso para una simple tortilla antes de empezar una comida.

Sin salsa muchos no podemos comer (mi caso). Y como dicen por ahí, si no pica no sabe, aunque en ciertas personas el picante deja secuelas.

Tenemos una variedad enorme, las hay crudas, cocidas, asadas, horneadas, tatemadas, molcajeteadas, rojas, verdes, negras; de todo tipo de colores, con aguacate, con chiles secos o con chiles frescos; existe con cacahuate.

Incluso uno de los platillos que más representa a México es el mole, el cual es también considerado una salsa y del que existen diferentes tipos: negro, verde, rojo, blanco, y la lista podría seguir.

Las salsas son un ingrediente importantísimo, si se la agregamos a cualquier receta, haremos de ésta un platillo distinto, dándole así un toque personal e incluso familiar.

El adobo, en cambio, es un tipo de salsa que sirve para marinar alimentos. Es mucho más líquido, ya que el chiste es que el alimento que vamos a preparar la pueda absorber y el ingrediente mismo tome el sabor de este adobo después de cocerlo.

El adobar consiste en cubrir el alimento en este tipo de salsa por varias horas, si no es que días, previos a su cocción, ya que su función es dar sabor, por lo que muchas veces entre más tiempo pase dentro el adobo, más sabor va a poder agarrar.

La gran diferencia entre las salsas y los adobos es que mientras el adobo se usa para marinar, las salsas son más bien para acompañar los alimentos.

Pero utilizar uno no implica que no podamos agregar también el otro.

Uno de nuestros platillos más típicos son los tacos al pastor, donde la pierna se pone en un adobo que le da un sabor inigualable, pero su acompañante ideal, sin duda, es una buena salsa.


Tips de la chef Ana Martorell

  • Algunas plazas son De la Paz, San Fernando, Del Baratillo y Allende
  • ¡Evita tomar agua, porque sentirás que el picante no se va!
  • ¿Te enchilaste?, corre por un vaso de leche, pero si tienes un poco de yogurt será mejor.
  • Para bajar el picor a un chile, intenta quemándolo en el comal hasta que quede muy tostado. Saca todo su jugo con un prensa ajos para que le salga el sabor, pero no los huesitos ni las venas, que es la parte que más pica del chile.

Por Chef Ana Martorell

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