Dario Cecchini: el mejor carnicero del mundo

Dario Cecchini es uno de los mejores carniceros del mundo, su fama le ha valido un capítulo en Chef’s Table de Netflix y a abrir un exclusivo restaurante en Baha mar, Bahamas

Nació en Panzano, un pequeño pueblo en la Toscana y creció creyendo que los animales tenían muchas colas y muchas cabezas. Foto: Especial
Nació en Panzano, un pequeño pueblo en la Toscana y creció creyendo que los animales tenían muchas colas y muchas cabezas. Foto: Especial

Dario Cecchini, el carnicero italiano más famoso del mundo, abre un nuevo restaurante llamado Carna, dentro del complejo turístico de Baha Mar, en Bahamas.

Vengo de una familia italiana de clase humilde. Éramos carniceros, dijo Dario al preguntarle de sus orígenes. Él representa la octava generación de carniceros.

Al lado de su esposa y vestido con un pantalón verde, blanco y rojo, como la bandera de su natal país, Cecchini nos recibió con la personalidad que lo caracteriza; adorable, con gran energía y un gran amor por la carne.

 

Foto: Especial

 

Nació en Panzano, un pequeño pueblo en la Toscana y creció creyendo que los animales tenían muchas colas y muchas cabezas, porque era lo que su familia comía, las sobras de carne de lo que los clientes no se llevaban.

 

Lo mejor era para vender, el resto era nuestro, comentó el italiano.

 

Foto: Especial

 

Dario no se considera un chef, simplemente un carnicero que cocina y ama la carne. Su respeto por los animales es algo que lo ha caracterizado a lo largo de su vida. Él aprovecha cada parte del animal, para que, de esta manera, honre su muerte.

Cada vez que me veo frente a la muerte de un animal, pienso en la vida, en el respeto y en la responsabilidad que tengo al aprovechar al máximo cada parte.

Dario le ha dado valor al oficio del carnicero.

 

Foto: Especial

 

 

LA MIA NONNA

Cada vez que recordaba su infancia, sus palabras iban acompañadas de la frase la mia nonna, que en español significa abuela. No se concibe hablar de la niñez de Dario Cecchini sin mencionarla, ya que forma parte de su enseñanza en el mundo de la cocina. De ella aprendió y, según cuenta, cocinaba espectacular. Todo lo que ella preparaba era un paraíso, recordó con los ojos llorosos. Con ella vivió su infancia y juventud.

 

SU PRIMERA VEZ

Cómo olvidarlo, tenía 18 años, cuando mi padre me dijo, te voy a dar un bistec. Fue mi primera vez con la carne y fue un sueño hecho realidad, mencionó con el rostro lleno de emoción. Desde ese momento supo que toda su vida quería ser carnicero y entendía el respeto que había que tener por la carne. Cada parte tiene su magia y hay que saberla aprovechar, reveló. Cecchini sabe que para que haya carne, un animal tiene que morir y es por esto que hay que explotar al máximo cada parte de éste. Cada vez que me veo frente a la muerte de un animal, pienso no ofender esta muerte. Ni el hueso más pequeño se debe desperdiciar. Eso es ser un carnicero.

 

EL SALTO A LA FAMA

Fue en 2001 cuando Italia sufrió la crisis de las vacas locas. Cecchini hizo un simulacro de funeral a un bistec. Así, como se oye. Puso un bistec a la fiorentina en un ataúd para que la gente se diera cuenta de lo que se iba a perder. El evento atrajo la atención de los medios internacionales y ahí fue cuando el mundo lo volteó a ver.
Dario no sólo es carnicero y ofrece su producto a los mejores restaurantes de Italia, sino que él tiene su propio restaurante llamado Antica Macelleria Cecchini, en la toscana. Además, tiene otros dos llamados Solociccia y el Mac Dario. El primero es muy famoso entre los locales, pero también entre los turistas. Los comensales dicen que se come buena carne y buen vino, mientras Dario recita frases de Dante Alighieri.

 

DE PANZANO PARA EL MUNDO

El italiano está traspasando fronteras, primero con un capítulo nuevo en Chef’s Table, de Netflix, en el que muestra la esencia de lo que significa ser un carnicero. Y ahora, con un restaurante nuevo en Bahamas, en el exclusivo hotel Baha Mar, ubicado en Nassau.
Durante la inauguración del lujoso restaurante, Dario agarraba los pedazos de carne que estaban postrados en la mesa. Carne, carne, gritaba, al tiempo que agarraba un pedazo de bistec y lo olía como un objeto preciado.
Este lugar significa mucho para él, ya que es el primer restaurante fuera de los tres que tiene en Panzano, lo que representa que ha traspasado fronteras.
A sus 64 años de edad está completo y ha cumplido todos sus sueños al tener sus restaurantes, pero, sobre todo, al enaltecer su oficio ante el mundo.
El de ser un carnicero.

 

 

Por MARÍA DEL MAR BARRIENTOS

¿Te gustó este contenido?




Lo mejor del impreso
GastroLabAlgunas opciones para disfrutar de un buen vino o una excelente comida son las que a continuación se enlistan. Foto: ESPECIAL

Agenda gastronómica, te decimos qué hacer en junio