Cambio de estafeta 

El restaurante Áperi, en San Miguel de Allende, cambia de chef. Matteo Salas le da la bienvenida  a Olivier Deboise  

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Es muy difícil entender cuando tu labor ya acabó en algún lugar y te tienes que mover a otro lado, comentó Matteo Salas, quien fue chef ; del restaurante Áperi durante cuatro años. Ahora, el grupo Levine, da la bienvenida a un nuevo chef, Olvier Deboise.
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Llegamos a San Miguel de Allende para hospedarnos en el Hotel Dos Casas, se llama así porque realmente son dos casas, una era de mi familia, comentó Alberto Laposse, fundador del grupo Levine, que integra también al hotel Los Olivos y a las famosas panaderías Panio y Cumpanio. Ya instalados en el hotel, nos llevaron a la fiesta de despedida de Matteo, donde es evidente el cariño que su gente le tiene. No sólo los cocineros, sino los productores, recordemos que Áperi tiene como una de sus consignas ayudar al medio ambiente, por lo que todos los platillos están conformados por productos locales.
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Entre el compacto grupo sanmiguelense que incluía diseñadores, propietarios de otros hoteles y restaurantes, Matteo se despidió. ¿La razón? Se va a vivir fuera de México con su esposa y sus dos hijos, sin ningún proyecto en puerta aún. Estoy agradecido de lo que significa Áperi para San Miguel de Allende y para México, dijo.
La idea de que el nuevo chef de Áperi fuera Olivier Deboise.  Fue del propio Matteo, pues se conocen desde hace tiempo y son buenos amigos.
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Al día siguiente de la fiesta, nos recibió el nuevo chef, desde su cocina. Olivier Deboise, conocido por ser el responsable gastronómico del restaurante J&G Grill del Hotel St Regis.
Si bien es cierto que el cambio de la Ciudad de México a San Miguel es drástico, hay que recordar que Deboise estuvo viviendo mucho tiempo en Punta Mita, Nayarit.
Somos gitanos. Mi esposa, mis hijas y yo, ya estamos acostumbrados a movernos, comentó.
Lo que Olivier tiene ahora…
La libertad de crear. Podemos esperar una cocina muy creativa, un producto de muy alta calidad, mucha espontaneidad y una cocina inquieta que pueda estar cambiando y renovándose continuamente, mencionó el tapatío.
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En Imanta, el restaurante de Punta Mita, también vivió un proceso parecido, en el que iba por su pesca cada mañana. Ahora, Olivier tiene el reto de que los comensales sigan acudiendo al restaurante y encuentren una propuesta nueva, pero fiel a su ideal del medio ambiente.
Por Marimar Barrientos

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