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Fusión de sabor mar y tierra en Cascabel

La chef Lula Martín del Campo demuestra que la unión de la milpa, los productos de mar y el vino generan una gran sinergia

GASTROLAB

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La unión de tres elementos tan dispares como el maíz, el mar y el vino, a priori pueden parecer desconexos, pero si vienen de la mano de la chef Lula Martín del Campo, los más selectos productos de la milpa, el mar y una de las bodegas con más solera de México, algo comienza a tomar forma.

[caption id="attachment_595561" align="alignnone" width="640"] Chef. En Cascabel, Lula apuesta por la tradición y lo natural.[/caption]

La cocina de identidad y de producto de Lula transportada a este tablero de juego no defraudó y, sin duda, el maridaje elegido para reforzar la proposición, tampoco. ?Un simple análisis de los platillos presentados muestran que en Cascabel, el flamante restaurante de la chef, con la tradición no se juega, pero tampoco se desestima una apuesta por la explosión de sabores yódicos en perfecta complicidad con la fórmula que nunca defrauda: mar y montaña. ?

[caption id="attachment_595565" align="alignnone" width="640"] Sabor a mar. Deliciosas tostadas de tártara de lobina.[/caption]

Conectar la milpa con los alimentos que ofrecen las frías aguas del Pacífico y los caldos provenientes de las viñas del Valle de Guadalupe, dio como resultado una propuesta clásica. La flor de calabaza, el chicharrón, la lobina salvaje y la almeja reina jugaron como protagonistas sin dejar de ceder protagonismo a sus parejas de fiesta del paladar: el limpio y cristalino Chenin Colombard (blanco y presentado en forma de cóctel), el complejo y rubí Nebiolo (tinto) y el fresco y de tonalidades verdosas Chardonnay (blanco). ?

[caption id="attachment_595564" align="alignnone" width="640"] Tradición pura. Tlacoyo de requesón con flor de calabaza.[/caption]

Mención especial merecen las reinas del evento, los ostiones Kumai, adictivos. La guinda que conformó el éxito de los productos a maridar fueron los representados por los platillos de Cascabel y su chef, además de los vinos de Monte Xanic, que no defraudaron. ?

[caption id="attachment_595573" align="alignnone" width="640"] Directo de la milpa. Quesadilla de quelites gloriosos.[/caption]

La bodega Monte Xanic está situada en el Valle de Guadalupe, Baja California, a unos 30 kilómetros de Ensenada, y sus viñas están situadas en una zona estratégica desde un punto de vista geográfico, ya que la corriente marina del Pacífico de Norte a Sur, de esta zona, propicia áreas de gran profundidad y de frías aguas que ayuda, a su vez, la creación de vientos que junto al microclima mediterráneo de la zona hacen posible la rica ?producción de viñedos en esta región.

Por: Juanma Martínez Rodríguez
Fotos: Daniel Ojeda