Lunes 21 de Junio 2021
HERALDO KIDS

Lactancia materna: Cuidado e higiene para amamantar a tu bebé

No necesitas preparar el pecho durante el embarazo; te explicamos todo lo que debes de saber

Foto: Especial
Foto: Especial
Escrito en ESTILO DE VIDA el

Durante el embarazo, nuestro pecho, solito va cambiando para ir adaptándose y preparándose para lactar, éstos son algunos de los cambios visibles:

  • Aumentan de tamaño
  • Mayor vascularización (se ven más venitas)
  • Hiperpigmentación en areola y pezón (mismo que también aumenta de tamaño)
  • Mayor sensibilidad
  • Se hacen visibles las llamadas glándulas de Montgómery

Cada pecho de una mujer duplica su peso durante la gestación… llegando a alcanzar, durante la lactancia, hasta 200 gramos más.

Todo esto ocurre sin necesidad de que nosotras hagamos NADA… ¡el cuerpo es sabio!

No necesitas limpiar los pezones ni antes ni después de darle de comer a tu bebé

Nuestros pezones tienen unas glándulas llamadas Tubérculos de Montgómery o de Morgagni, cuya función es producir una secreción que los protege e hidrata, además de favorecer el agarre.

Esa misma secreción de las Glándulas de Montgómery, además de lubricar los pezones, tiene un olor característico (similar al del líquido amniótico) que ayuda a bebé a encontrar el pezón.

Por lo anterior, NO SE RECOMIENDA lavar o estar limpiando los pezones; el agua que corre por tu cuerpo al bañarte es suficiente. 

De ésta manera ayudas a que la 'grasita' que secretan las glándulas, siga ahí lubricando y protegiendo tus pezones.