Regiomontano ha vivido en la cima del Pico de Orizaba desde hace 16 días

La zona es peligrosa. En septiembre pasado, dos alpinistas, provenientes de León, Guanajuato, sufrieron un accidente, donde un joven vio morir a su padre.

Regiomontano ha vivido en la cima del Pico de Orizaba desde hace 16 días
CUERPO GÉLIDO. David Villarreal lleva más de una quincena en el lugar

El montañista David Villarreal vive desde hace 16 días en el volcán Citláltepetl, mejor conocido como Pico de Orizaba, ubicado en los límites de los estados de Puebla y Veracruz. El joven, de 23 años, es oriundo de Monterrey, Nuevo León, y busca admirar el paisaje y estar en contacto con la naturaleza, durante un mes. 

En sus redes sociales subió algunas fotografías donde se plasma parte de su recorrido sobre la montaña más alta de México, a una altura de 5 mil 636 metros sobre el nivel del mar.  El alpinista llegó a la cumbre del volcán el pasado martes y, durante el jueves subió 30 kilogramos de sus cosas al campamento donde se encuentra actualmente. 

El día 1 de octubre salió de su ciudad natal a las cinco de la madrugada, para llegar a la cara norte del Pico de Orizaba a las cinco de la tarde y subir más de 5 mil metros, cargando varios kilogramos de equipo y comida. 

“En la montaña se viven muchas cosas bonitas, paisajes, aire limpio, conexión con uno mismo y el entorno, de vez en cuando conocer gente montañista, entre otras cosas pero también retos como la altura”, publica.

Planea vivir un mes en la cima

Tres días después, ingresó a la zona del glaciar y comenzó a sentir signos de “mal de montaña”, un malestar físico ocasionado por la dificultad para adaptarse a la baja presión del oxígeno a gran altitud.

“Como a 1/3 del camino se me cayó la ánfora en una sección empinada y se fue lejos. Por lo tanto, el resto del camino tuve que comer hielo y derretirlo en mi boca para hidratarme. Subir en glaciar con mal de montaña es de las cosas más duras que he hecho”. 

El joven regiomontano busca tener una experiencia única, explorando la zona del glaciar, como parte de una satisfacción física y mental. Además, se pasea sobre la cima del volcán sin playera y se toma fotografías para demostrar a sus seguidores que los límites uno mismo los pone.

Cabe recordar que la zona es peligrosa. En septiembre pasado, dos alpinistas, provenientes de León, Guanajuato, sufrieron un accidente, donde un joven vio morir a su padre.

Por: Juan David Castilla Arcos 


Compartir