Posada navideña en El Muro fronterizo

La vigésimo cuarta edición de la posada Sin Fronteras entre Tijuana y San Diego se llevó a cabo sin que las familias divididas pudieran reunirse

La vigésimo cuarta edición de la posada Sin Fronteras entre Tijuana y San Diego se llevó a cabo sin que las familias divididas pudieran reunirse
FOTO MARINEE ZAVALA

Este 2017 inició la vigésima cuarta edición de la posada sin Fronteras entre Tijuana y el condado de San Diego, sin embargo en este festejo, al sonar de los santos peregrinos, estos no pudieron recibir posada.

Aunque en Tijuana, Baja California; se contaba con tamales, música y ciudadanos listos para abrazar a sus seres queridos, desde la Unión Americana no se podía acceder a nada más que el sonido de las palabras, el muro entre México y Estados Unidos aseguraron activistas, mostró la realidad de una sociedad divida y la tensión política que mantiene a millones con temor de la deportación.

Ha sido un año bastante difícil para quienes se encuentran en el país sin documentos, ha habido mucho temor, pero a la vez mucho interés por cómo participar y creo qué por eso se ve a mucha gente llegar a esta posada, porque se reconoce, que sin la participación no vamos a lograr los cambios. Dijo el director de la asociación pro migrante Amigos Americanos en San Diego.

FOTO MARINEE ZAVALA

 

Durante la posada se cantaron villancicos tradicionales mexicanos, se escucharon testimonios de migrantes que habían sido deportados y se leyeron los nombres de personas que perdieron la vida durante el último año, en su intento de cruzar la frontera hacia Estados Unidos.

Es la intención de resaltar la historia de la búsqueda de un refugio por parte de María y José, fue realmente o es realmente la historia de migración y eso se reconoce aquí precisamente, donde está la migración muy fuerte, donde hay un control muy fuerte por parte de las autoridades estadounidenses., agregó Pedro Ríos.

Ciudadanos de origen mexicano también llegaron a la frontera del condado de San Diego a vivir por primera vez la posada sin fronteras, mujeres como Berenice Martínez originaria de Hidalgo, México y ahora residente de los Estados Unidos, ahí destacó sus sueños de algún día abrazar a otros desde el muro y lograr estabilidad junto a sus familiares, aquellos que viven bajo la amenaza de ser deportados.

Mi deseo es estar bien con mi familia, estar bien y tal vez que les pudiera arreglar papeles, estar aquí, esto es algo que se debería hacer más, porque se reúnen familias, por ejemplo hay un señor que tenía 17 años de no ver a sus hijas y nietos, eso es algo muy lindo. Señaló Berenice Martínez desde el muro fronterizo en San Diego, California.

Esta posada que inició a las 2 de la tarde y terminó a las 4 de la tarde del pasado 16 de diciembre, aseguraron miembros de Ángeles de la Frontera, mostró la lucha de las comunidades por estar unidas a pesar de los muros y políticas de migración que existen entre México y Estados Unidos.

Este año es uno de los más importantes debido a la situación que estamos viviendo, mientras algunas personas quieren crear más muros, hay otras organizaciones e individuos que dicen no al muro, no a la muerte, no al racismo, y estas personas que han fallecido no son olvidadas; y teniendo este tipo de celebración tan fuerte en México, es importante. Dijo Enrique Morones fundador de la organización Ángeles de la Frontera en San Diego.

Por: Marinee Zavala/El Heraldo de México

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