Jauría, a un paso de la adopción

Seis de 11 canes acusados de privar de la vida a una mujer en Tecámac son atendidos, para buscarles un hogar que se haga responsable de ellos

Los animales fueron
entregados por la Procuraduría del Medio
Ambiente del Edomex. FOTOS : NAYELI CRUZ
Los animales fueron entregados por la Procuraduría del Medio Ambiente del Edomex. FOTOS : NAYELI CRUZ

TECÁMAC. Aunque están acusados de privar de la vida de una mujer en jauría, el pasado 28 de enero, a las orillas este municipio, seis de los 11 perros capturados por ese ataque podrían evitar su sacrificio y conseguir dueños responsables para su cuidado.

Norma Huerta, de la asociación Mundo Patitas, recibió a los animales de la Procuraduría del Medio Ambiente del Estado de México. Posteriormente, los trasladó a una veterinaria de este municipio para verificar su situación de salud y conocer su temperamento ante otras personas.

Los animales, tres machos y tres hembras, presentan una condición estable de salud, no están en condición de maltrato, ni tampoco de desnutrición, explicó la veterinaria Miriam Fajardo, quien lleva más de cinco años apoyando a esta asociación animal.

Los perros están acostumbrados a tener su espacio a estar sueltos y al manejo con la gente. Se han adaptado a la situación; les ha gustado que los agarren y los carguen, explicó.

Los canes recibieron vacunas y también fueron esterilizados. La especialista dijo que otros seres de su tipo deberían recibir la misma atención de sus respectivos dueños y así evitar otra tragedia como la que ocurrió.

Aunque no es indiferente al dolor de la familia de la fallecida, la activista explicó que el caso estigmatizó la condición de los perros callejeros, pues dijo que en la zona en la que se suscitó el ataque ya se han reportado intentos de querer matar a los canes.

Ahora que se aparezca otra jauría en la zona, la gente pensará que también es mortal, explicó en entrevista.

 

Detalló que las mismas autoridades buscaron a otra integrante de esa organización para ofrecerles a los animales, algo que no dudaron en tomar, pues, Huerta considera que éstos iban a ser asesinados por vecinos.

Tras liberarlos en un patio, los animales rápidamente se reúnen, marcan su territorio y lamen entre ellos. Después se acercan a las personas en busca de una caricia. No usan un bozal, ni están atados con una cadena; tampoco ladran ni gruñen.

La veterinaria explicó que ha recibido a otros perros de la asociación en los que rápidamente identifica que no son aptos para su convivencia, pues su agresividad es notoria desde un primer momento.

Tras la atención médica, los perros serán enviados a un etólogo para conocer cómo se comportan ante otros canes y analizar qué espacios serán los adecuados para que estén más cómodos. El próximo paso será la adopción.

POR JOSÉ RÍOS

 

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