Reabrir hospital, piden trabajadores

Médicos, enfermeras y pacientes hicieron un llamado para agilizar la reposición del inmueble cerrado tras el sismo de 2017

QUIEREN CLARIDAD. El personal demandó a las autoridades transparencia en la información sobre las obras. Foto: Leticia Ríos

Alrededor de 150 trabajadores del Hospital de Valle Ceylán, en el municipio de Tlalnepantla, perteneciente al Instituto de Salud del Estado de México (ISEM), se concentraron en sus instalaciones para pedir su reapertura.

El hospital, de segundo nivel, que atendía en promedio a 300 personas de diferentes municipios mexiquenses y de otros estados, está cerrado desde los sismos de septiembre de 2017, cuando las autoridades afirmaron que sufrió daños estructurales.

Sin embargo, médicos, enfermeras y colonos aseguraron que las autoridades nunca les entregaron el dictamen de Protección Civil que confirma las afectaciones del edificio, a pesar de que se estuvieron elaborando estudios.

Luego del cierre del Hospital de Valle Ceylán, alrededor de mil trabajadores, entre personal médico y administrativo, fueron reubicados en otras unidades del ISEM, en el Valle de México.

En tanto, el hospital que se levanta en la zona oriente del municipio, en el que supuestamente serán reubicados pacientes y trabajadores, está sin avances.

El síndico de Tlalnepantla, Eduardo Guerrero, aseguró que las obras del nuevo hospital, que datan des 2013, tienen un avance de 70 por ciento, pero desde 2019 están parados los trabajos.

Médicos, enfermeras y pacientes enviaron un mensaje al gobierno estatal con el objetivo de que vuelvan a abrir el de Valle Ceylán y se agilicen las obras que están pendientes.

 

Ha habido poca transparencia, ya son más de dos años y no nos dieron un dictamen. Hemos tenido cero información; lo último que nos dijo el sindicato es que en junio de este año abrirán el nuevo hospital; pero sabemos que no han avanzado en las obras, dijo Daniel Arellano Guevara, médico de Terapia Intensiva.

 

Ericka Corona Gómez trabajó en el hospital –del que también es vecina–, durante 25 años. Ahora tiene que viajar hasta un Centro de Salud del Tenayo donde fue reubicada, pero señala que el problema más fuerte es para los pacientes que deben desplazarse a lugares lejanos para ser atendidos.

Además, muchos pacientes son gente que vive cerca; algunos se han muerto porque no alcanzan a llegar a Cuautitlán, a Atizapán o a Naucalpan o abandonan sus tratamientos; lo que nos interesa es que evalúen, que es necesario abrir.

 

El edificio no está dañado no creo posible, por sentido común que tengan a 300 niños en una escuela, al costado del edificio, dijo.

 

En un área del hospital, siguen laborando alrededor de 70 personas administrativas, así como un Centro Ambulatorio para la Prevención y Atención del VIH, en el que incluso se otorgan consultas y se hacen estudios.

POR LETICIA RÍOS
CORRESPONSAL


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