El Oro y Tlalpujahua conservan tradición ancestral

El pueblo mágico El Oro mantiene viva la costumbre de producir esferas navideñas, actividad española, que data del siglo XVII

La elaboración de las esferas comienza desde marzo con el soplado. Foto: Especial.
La elaboración de las esferas comienza desde marzo con el soplado. Foto: Especial.

En la serranía de Tlalpujahua, en los límites del estado de Michoacán, yace un pueblo minero que además de oro, plata y zinc, tiene una larga tradición de producción de esferas navideñas, a la que contribuye Magdalena Alvarado, quien desde hace 25 años colabora para conservar esta práctica artesanal en el Pueblo Mágico El Oro, la cual llegó a México en el siglo XVII como parte de los festejos navideños católicos y del proceso de adoctrinamiento religioso español. Ahora se ve amenazada por las industrias nacionales y extranjeras que emplean procesos automatizados.

 

A diferencia de los grandes productores de esfera en el pueblo, la curiosidad de Magdalena fue la causa de su aprendizaje, ya que ella no contaba con ninguna formación artesanal.

 

Magdalena Alvarado se dedica a esta costumbre artesanal desde hace 25 años. Foto: Especial.

 

Sin embargo, su deseo por aprender la llevó a buscar a Francisco Mora, uno de los productores de esferas más reconocidos de Tlalpujahua, Michoacán, con quien aprendió a realizar las distintas formas en las esferas y con ello crear su propio taller, que en la actualidad produce entre 80 y 100 mil esferas al año.

La elaboración de las esferas comienza desde marzo, abril y mayo, ya que la preparación lleva un largo proceso que inicia con el soplado, en el que se da la forma a la esfera con sopletes, gas y aire.

Posteriormente, se realiza la técnica del plateado, que consiste en bañar el interior de las piezas con nitrato de plata y un reactivo hecho a base de azúcar y agua caliente.

Para finalizar, se lleva a cabo el pintado y decorado, mismo que se realiza pieza por pieza, para lo cual se utilizan lacas brillantes y mates en tonos pastel y colores intensos; también intervienen thinner, pegamentos, anilinas y diamantinas antes de ser distribuidas y, con ello, adornar los árboles de Navidad.

Es necesario decorar, transformar y diseñar. Para mí es un orgullo poder elaborar la esfera que va a llegar a todos los hogares, no nada más es aquí, es darle alegría a un hogar, a muchos hogares. Además, esta esfera está hecha con mucho amor, expresa orgullosa Magdalena Alvarado.

Del total de sus esferas, la mitad las comercializa a través de diferentes clientes mayoristas, mientras que la otra mitad las desplaza por venta directa al menudeo para el consumo de los visitantes que cada año acuden al municipio El Oro en busca de piezas únicas elaboradas artesanalmente.

 

Por Frida Valencia 

jrr

 

 

¿Te gustó este contenido?