El esgrima, una pasión no planeada

Natalia Botello es la primera mexicana en convertirse en campeona mundial juvenil, aunque tenía planes muy diferentes

Natalia Botello. FOTO: Facebook
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Natalia Botello, originaria de Tijuana, pertenece a la Selección Nacional de Esgrima y es la primera mexicana en convertirse en campeona mundial juvenil, aunque tenía planes muy diferentes.

Su carrera comenzó cuando iba en primaria, gracias a que un detector de talentos notó sus aptitudes para el esgrima y le recomendó acudir al Centro de Alto Rendimiento de Baja California.

La joven de 14 años no había escuchado nada sobre ese deporte, y cuando supo lo que era, le pareció algo aburrido, pero acudió al centro con la esperanza de participar en el equipo de ráquetbol.

Ahí, fue seleccionada para quedarse en esgrima y decidió darle una oportunidad, con la condición de que si no calificaba en alguna competencia importante, elegiría otro camino: no sólo logró su objetivo –pues en 2015 también calificó para la Olimpiada Nacional– sino que se llevó el oro.

Mencionó que su camino no ha sido sencillo; casi todo el tiempo se encuentra practicando, por lo que descuida a su familia, pero el sacrificio vale la pena, dijo, al
contribuir a que el esgrima se convierta en potencia nacional.

La estudiante de secundaria dijo que en el resto del mundo se están dando cuenta de que en México existe calidad en el deporte.

Natalia planea seguir en el camino del esgrima por mucho tiempo más, después de que se ha convertido en su pasión más grande; incluso, se prepara para participar en nuevas justas.

Por: Frida Valencia 

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