Acceso fácil al alcohol para jóvenes mexiquenses

Jóvenes reconocen que el que ya no se castigue con cárcel a los establecimientos que vendan bebidas alcohólicas a menores de edad es preocupante

FOTO CUARTOSCURO
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Por: Leticia Ríos

TLALNEPANTLA.- A pesar de que rechazan la reforma al Código Penal del Estado de México, que elimina el castigo con cárcel para los establecimientos que vendan bebidas alcohólicas a menores de edad, los jóvenes mexiquenses reconocen que conseguir alcohol en la entidad resulta relativamente sencillo, en sitios como tienditas de la esquina,  billares, boliches, restaurantes de antojitos e incluso en  los puestos callejeros de botanas, ubicados cerca de sus escuelas.

Los jóvenes, estudiantes de preparatoria y universidad aseguraron que para entrar a bares o antros enfrentan una mayor exigencia por parte de los encargados, quienes les solicitan su credencial del IFE para que acrediten su mayoría de edad, pero tampoco resulta imposible, pues los cadeneros acceden a cambio de una propina.

Les das dinero y te dejan pasar, si te ven muy chiquito de plano no. Pero si te arreglas y das el gatazo, ya la hiciste. No hay que darles mucho, unos te piden cien, pero hasta con 50 o 20 te dejan pasar. Depende del lugar, en Satélite hay muchos, comentó Karen, alumna del Colegio de Bachilleres de la zona.

Durante un recorrido realizado por establecimientos con venta de vino, así como por escuelas de Tlalnepantla, Naucalpan y Atizapán,  los jóvenes manifestaron preocupación por la medida adoptada por el gobierno de Eruviel Ávila, debido a que consideraron que facilitará el acceso al consumo de alcohol para quien no han alcanzado la mayoría de edad, que de por sí, ya es posible de muchas maneras.

Está mal, por algo prohibieron la venta de alcohol a menores. A parte de que su organismo no está listo,  es una sustancia ilícita.  Yo que soy joven, no me gustaría que mi hermano de 14 años tomara, porque le puede ocasionar muchos problemas, comentó  Iván Adrián Martínez, de 17 años, estudiante  de la UNAM.

Estoy en contra. Se supone que necesitas una edad específica para beber alcohol, porque tu cerebro todavía se está desarrollando, indicó  Gerardo García,  de 18 años y vecino de Cuautitlán Izcalli.

Los jóvenes mexiquenses estimaron que con sanciones administrativas, a los encargados de los negocios que comercializan bebidas embriagantes, les va a preocupar menos romper la ley.

Laura García 20 años, con los cambios aprobados, la venta de alcohol a menores se va a incrementar; con una mochada a los policías todo el asunto queda resuelto.

Cuando estaba en la preparatoria lo más fácil era encontrar alcohol. En cualquier billar o boliche, si no te vendían los empleados, le pedías a cualquier señor de los que estaban ahí, que te comprarán una botella y sin ningún problema, dijo.

Les va a importar menos. Si antes les preocupaba ir a la cárcel, ahora como solo es una multa, la pagan y ya. Yo he visto que te venden en esos puestos de Micheladas preparadas de la calle y nunca te preguntan tu edad. Hasta adentro de la escuela, hay un compañero que ha llegado vender cerveza, indicó  José Antonio de 15 años, estudiante de la Universidad del Valle de México de Naucalpan.

Consideraron que el principal riesgo es que ante un mayor consumo de bebidas embriagantes  entre niños que no son responsables de sus actos, también se incremente la violencia, los accidentes automovilísticos e incluso la inseguridad en la entidad.

En cualquier tienda, te venden una cerveza o una caguama. Es peligroso, por todos los riesgos y peligros que representa un chavo este alcoholizado, dijo Sandra Chumal de 23 años.

Yo soy mesero. Me ha tocado, que incluso está el papá al lado, diciendo que le va a dar permiso al chavo. No le vendo, porque de  por sí, existen delitos, violencia y violaciones causadas por el alcohol.  Estas reformas son un retroceso, dijo comentó César Hernández de 24 años, vecino de Atizapán.

Los jóvenes señalaron que incluso en establecimientos bien establecidos como franquicias de alitas, también sirven cerveza, sin importar la edad del comensal.

Al final de cuentas, digan lo que digan, si la pena es menor, porque ya no hay cárcel, es una manera de estimular que los jóvenes consuman bebidas y que también, los puede llevar a otros vicios, dijo Enrique Juárez de 17 años, estudiante de Unitec Atizapán.

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