Haz tu denuncia aquí

Rompe récord fiesta musical con sabor maya

ESPECTÁCULOS

·
Entre la brisa del mar y el arrullo de las olas, 60 mil pers onas en silencio ofrecieron su respeto ante el talento que este año el Festival del Jazz de la Riviera Maya reunió para, no sólo romper su récord de asistencia en sus XVI ediciones, sino demostrar que, en un siglo el jazz no sólo es un grito de libertad para la comunidad afroamericana, sino el camino para la construcción de un género incluyente. Rusos, ecuatorianos, cubanos, estadounidenses, canadienses, venezolanos y hasta mayas conformaron el elenco de este evento, uno de los más diversos, plurales y uno de los diez más importantes del mundo. Así, entre Norah Jones, Bebel Gilberto, Lori Williams & Bob Baldwin, Kike Pat, un maya en el jazz, Paco Rosas & PK Bnd el festival logró congregar en un sólo escenario a algunos de los máximos representantes de la escena. “Todos mis músicos son brasileños, es imprescindible darle valor e identidad a nuestras raíces, el jazz nos hace libres, nos permite soñar y viajar a lugares utópicos”, aseguró el ícono brasileño del bossa-nova, Bebel Gilberto, quien además ha cuidado que cada instrumento de su banda esté elaborado con materias primas del Amazonas y quien durante hora y media interpretó canciones de su Red Hot + Rio, seguido por Tanto Tempo y Bolero. Con improvisación, espíritu y espontaneidad, el jazz logra con belleza que un tema pueda asumirse como subversivo, consigue sembrar conciencias y despertar dignidades: “Yo creo que en mi caso el bossa nova no tiene una traducción, no obedece a una corriente, no tiene amo. Es una actitud, una forma de vida y un sentimiento”, continuó Bebel, además, deseo suerte a los mexicanos en el nuevo ciclo que empieza y, mostró su preocupación por el proceso político electoral que vive Brasil.   [caption id="attachment_417827" align="aligncenter" width="1280"] FOTO: Especial[/caption] El festival cada año invierte alrededor de 18 millones de pesos, la derrama económica es incalculable, pues es uno de los pocos eventos de jazz gratuitos del mundo, sin embargo, es también uno de los conciertos en los que las grandes estrellas bajan sus tarifas con el fin de que, tanto como locales y extranjeros, puedan acercarse a este género. Cervezas en 18 pesos y tragos de a litro por 150, así como pizza, hamburguesas, pollo frito y por supuesto tacos, se ofertan en Mamitas Beach, sede del festival, en el que sólo hace falta llevar una toalla para no sufrir por la arena. Para Paco Rosas & PK Bnd, salir en la antesala a Norah Jones es un honor, su proyecto enfocado al jazz fusión, busca acercar al público a géneros musicales como el blues, el folk y el rock progresivo. “Estoy presentando en este escenario mi última producción que se llama At last, para mí compartir con grandes músicos en un escenario tan imponente es fascinante, pues el jazz cada vez se abre a nuevos horizontes”, aseguró el músico que fue colega y discípulo de Fernando Toussaint, fundador del festival y quien murió en febrero de 2017. Con sede en Florida, el quinteto de jazz y hip hop, Drew Tucker & The New Standard, dieron una master class de jazz, pues incorporaron instrumentos como la marimba, el vibráfono y la tuba al soul, funk, jazz y hip hop. La cereza del pastel, fue Norah Jones, quien a pesar de mostrarse distante, pedir un escuadrón antibombas y policía armada, poco a poco, ante la imponente vista de las crecientes olas y 25 mil asistentes, fue de un simple buenas noches a “Sunrise”, “Come away with me”, a un te amo México. El Festival de Jazz de la Riviera Maya rompe el estigma de que es música de “negros” para demostrar que es lenguaje universal. Por Miriam Lira