Tehuanas empeñan tradición

Escrito en ESPECTÁCULOS el
Entre los cuatro trajes ti?picos que se exhiben afuera de una casa de empen?o en el centro de Juchita?n, Mari?a Magdalena busca uno en especial: el vestido de su prima. Hace tres semanas tuvo que dejarlo ahi?, empen?ado. Consiguio? mil 500 pesos, un precio menor a los 6 mil pesos que hace cuatro an?os pago? su prima, pero ante la desgracia que vive su familia, cualquier cantidad de dinero es bienvenida. El sismo del 7 de septiembre destruyo? su casa y ahora busca obtener ingresos de donde sea. "No habi?a dinero. Mi casa se cayo?, afortunadamente todos salimos de ahi?", explica la mujer debajo de un intenso sol de octubre. Lee más: Índice Glac. Oaxaca con alto riesgo en educación y créditos tras sismos El vestido con bordados de flores amarillas, rojas y naranjas habi?a sido usado por su prima el di?a de su boda. Aqui?, portar un traje asi? es un orgullo que florece en su ma?ximo esplendor el poder de las mujeres. Las tehuanas portan su traje de gala en momentos especiales: bodas, 15 an?os, graduaciones y velas, ma?xima celebracio?n en el Istmo donde agradecen a los santos por las bendiciones recibidas, pero ahora en la zona la desgracia los ha invadido. "Significa mucho. Es un orgullo para una persona de aca? usar ese traje, se siente... aqui? la que tiene dinero es la que lo usa, la que no tiene dinero no lo va usar porque no tiene para comprarlo", explica Mari?a Magdalena. Para adquirirlo, algunas mujeres tardan an?os en juntar los 20 mil pesos que puede costar el traje que, adema?s, es bordado a mano. En otros casos organizan tandas que durante 12 meses les permite juntar el dinero necesario para obtener el atuendo.
El terremoto de 8.2 grados Richter derrumbo? por completo la vivienda que habitaba en Santa Mari?a Xadani, una comunidad ubicada a unos 20 minutos de Juchita?n, y que fue visitada seis di?as despue?s del desastre natural por el presidente Enrique Pen?a Nieto; ahi? el mandatario aseguro? que no abandonari?a al pueblo oaxaquen?o hasta su completa recuperacio?n.
Y aunque Mari agradece el par de despensas que ha recibido, reconoce que las carencias en las que vive se han intensificado, pues los mil 400 pesos que gana cada tres semanas tejiendo huipiles con sus manos, no le alcanzara? para levantar su techo. Por ello se organizo? con su prima y decidieron empen?ar el vestido, para “salir adelante”.
"Si? podemos salir a delante, siempre hemos podido y lo vamos hacer", sentencia. Este fin de semana fue a Juchita?n a comprar hilos y telas que la ayudara?n a tener un poco ma?s de ingresos. Sin embargo, ese mismo sa?bado, al pasar por la tienda de empen?o, busco? el vestido para ver si au?n lo teni?an, pero el encargado del lugar le comento? que el plazo se vencio? y alguien tuvo el dinero para comprarlo. “Ya se fue en otras manos. Lo vendieron”, cuenta la mujer, quien toma unas cuantas bolsas y camina con sus dos hijas para llevarle el mal trago a su prima. Por Ricardo Ortiz, foto Pablo Salazar