Luis Miguel renace en el Auditorio Nacional

Con mariachi y piano Luis Miguel borró los escándalos de los últimos tres años, complaciendo a las 10 mil almas presentes en el Auditorio Nacional por más de dos horas

Foto: Nayeli Cruz
Foto: Nayeli Cruz

Con la tercera llamada dieron las instrucciones de seguridad del inmueble a las 20:30, las personas se amontonaban en los pasillos del Auditorio Nacional para ocupar sus lugares. Desde entonces, cada cinco minutos aplaudían para que el show iniciara.

Minutos antes de las 21:00 horas, las luces se apagaron y en la cortina blanca que cubría el escenario aparecieron imágenes de Luis Miguel. La cortina se levantó y apareció el cantante, mientras los gritos de sus fans lo adulaban.

Con un traje negro, camisa blanca, con copete en alto, como en sus mejores años, delgado y bronceado entonó Si te vas, Tú solo tú y Amor, amor, amor, recorriendo el escenario de un lado a otro con movimientos sensuales.

Después de cada tema, las luces se apagaban y el cantante aprovechaba para tomar agua o hablar con sus músicos.

Las tres pantallas en la parte central y laterales del recinto proyectaban imágenes de colores, sobre el escenario solo había dos escalones donde estaban acomodados sus músicos; en medio, una mesita con flores, toallas, agua, y un banco, completaban la decoración.

Tres palabras, Ahora que te vas, Por de bajo de la mesa y No sé tú fueron coreadas a todo pulmón por las 10 mil almas presentes.

Es un honor estar aquí con ustedes de nuevo- dijo el cantante, hizo una pausa mientras el público repetía su nombre- La música y ustedes son las motivaciones para regresar. Espero les guste esta selección de temas y nos acompañen a cantar.

Foto: Nayeli Cruz

Con Esa niña el cantante se acercó a la orilla del escenario e invitó a las fans de las primeras filas a que lo saludaran, quienes se amontonaron para tratar de tocar su mano. Mientras un guardia sujetaba al cantante del cinturón para que no se cayera.

Al terminar el tema, las luces se apagaron, como estaba vez tardaron más en prenderse, el público comenzó a aplaudir, algunos temían que no regresara. Pero los acordes de Amante del amor calmaron los nervios. Para no dejar fuera los temas más populares, hizo varios popurrís: Fría como el viento, Tengo todo excepto a ti y Entrégate formaron parte de uno.

Ocho músicos y tres coristas acompañaban a El Sol en cada canción.

La velada continuó, hits como Hasta que me olvides pusieron calma entre el público de las primeras filas que trataban de capturar una imagen del cantante en sus celulares al pie del escenario.

A una hora del arranque del show, Luis Miguel borró los escándalos de los últimos tres años, alegre cantaba sus temas, convivía con sus fans y terminaba cada una de sus notas. Incluso dejó que le dieran un beso y una chica hasta trató de jalarle el cabello, mientras cantaba Te necesito.

También daba pausa para que sus músicos se lucieran con las trompetas, las guitarras y el saxofón. A mitad del concierto – ya sin saco y portando un chaleco- cantó La barca, acompañado de un piano que metieron segundos antes.

Con Se te olvida, Contigo a la distancia y La gloria eres tú provocó suspiros, chiflidos y puso de pie al público.

Noventa minutos después, el mariachi apareció en el entarimado, con una imagen de la bandera de fondo para interpretar el nuevo éxito del cantante, quien regresó vistiendo un traje y camisa negra para dar voz a La fiesta del mariachi de su álbum México por siempre. Después cantó Soy lo prohibido, Serenata huasteca, No discutamos, El siete mares y Por qué te conocí, también de su último álbum.

Con el mariachi retumbaron un poco las bocinas, pero eso no evitó que el público gozara el concierto.

Después de un solo del mariachi, el cantante regresó otra vez luciendo camisa blanca y chaleco para despedirlos.

El telón blanco de nuevo cubrió el escenario, pero enseguida los acordes de Mujer de fuego lo hizo desaparecer mientras en las pantallas aparecían imágenes de la puesta del sol.

Canten conmigo, dijo Luismi antes de interpretar su clásico No me puedes dejar así y simulaba tocar la guitarra. palabra de honor y La incondicional fueron parte de otro popurrí.

El baile llegó con Separados, Dos enamorados, Tú y yo y Suave.

La fiesta no paraba y el público lo agradeció, Yo que no vivo sin ti,

Los muchachos de hoy, Si no supiste amar, La chica del bikini azul, Isabel y Cuando calienta el Sol fueron las encargadas de cerrar la noche, después de casi dos horas y media.

Como nunca, regresó como las grandes, al igual que en sus mejores tiempos, dijo la señora Brenda Ramirez, quien es fan del cantante desde los noventa.

POR PATRICIA VILLANUEVA

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