Luis Miguel: Crónica de una caída anunciada

Otrora el más grande artista de México, hoy un prófugo que se entregó en EU, Luis Miguel fue cómplice de su propia desgracia; revisamos su lista de errores.

EFE

Es un conocimiento del dominio popular que la fama tiende a poner a prueba las personalidades de aquellos que prueban sus mieles; no es necesario escandalizar, la mayoría salen a flote al superar sus exigencias, pero también son numerosas las historias de aquellos que terminan en la desgracia al no poder controlar la poderosa euforia que el éxito provoca.

Luis Miguel ya figura en el segundo grupo luego de años en que su carrera se ha venido desplomando sin contención aparente. Hoy su cuota de descalabros alcanzó nuevos niveles al ser arrestado en Los Angeles por incumplimiento en el pago de deudas con el empresario estadounidense William Brockhaus, quien lo demandó por incumplimiento de contrato.

Con esto se cumple una orden de aprehensión dictada el pasado 18 de abril por un juez de California, pero no es el único proceso legal que enfrenta el mexicano nacido en Costa Rica el 19 de abril de 1970.

Entre parejas rimbombantes y relaciones malogradas como aquellas con la cubana Daisy Fuentes o con la estadounidense Mariah Carey; y presuntos escándalos por exceso en el consumo de sustancias, Luis Miguel comenzó a dar visos de falta de orden desde inicios de este siglo. Luego vino el accidentado divorcio con Aracely Arámbula en 2012, conflicto que tuvo que resolverse en las cortes estadounidenses.

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Ha pasado mucho tiempo desde aquel 2006, cuando El Sol rompió el récord de más llenos seguidos en el Auditorio Nacional con 30 presentaciones consecutivas. Un nuevo gran momento, quizá el último de su carrera, sucedió en 2014, cuando llenó 12 fechas en el mismo recinto, donde también es el portador del récord de mayor número de presentaciones con 211.

Para entender el proceso de su caída revisamos la línea de tiempo con las fechas clave que han traído a Luis Miguel al punto más crítico de su carrera.

2015 marca para muchos el primer año crítico de la estrella mexicana nacida en Puerto Rico. Desde enero en su gira Deja Vú también en el Auditorio Nacional Luis Miguel fue víctima de críticas por comenzar el primero de 12 conciertos con una hora de retraso, además de generar críticas en las redes sociales por un aparente sobrepeso.

Las cancelaciones comenzaron la noche del 7 de febrero en el Coliseo de Yucatán, en Mérida, donde lo esperaban más de 8,000 de sus seguidores. Entonces se reclamó un reembolso por 10 millones de pesos. Le siguieron nuevas decepciones para su público en Veracruz, Sinaloa y auditorios medio vacíos en el Mandalay Bay de Las Vegas.

El 19 de noviembre de ese año Luis Miguel abandonó sin previo aviso el escenario del Auditorio Nacional en la primera de cuatro presentaciones programadas. Fue la primera vez que el artista cancelaban un show en el coso de Avenida Reforma; entonces culpo al mal clima, pero el concierto del día siguiente también sería suspendido. Luego los otros dos

El siguiente año, 2016, sería todavía peor. En marzo Luis Miguel volvería a cancelar conciertos en el Auditorio Nacional que habían sido reprogramados de los suspendidos en noviembre de 2015. La otrora sede de sus amores, que comenzaba a dar señas de un inminente divorcio. Nuevas cancelaciones de sus conciertos de 30 de marzo y del 1,2 y 3 de abril le provocarían sanciones económicas por parte del coso de loa capital, según informó entonces Gerardo Estrada, coordinador ejecutivo del recinto, que añadió que si Luis Miguel quería volver a presentarse ahí tendría que presentar una garantía médica.

Como si intentara lavar sus pecados, una nueva gira en conjunto con Alejandro Fernández sería anunciada por los promotores de Luis Miguel; la gira contaría con shows de abril a noviembre de 2016. Las expectativas se levantaron de inmediato, pero de nuevo todo sería un desastre. A pesar de los esfuerzos económicos y laborales realizados por el mismo Alejandro Fernández y su oficina, no se llegó a ningún acuerdo. Las negociaciones se retomaron a fines del año pasado, pero de nuevo fracasaron.

El desaire provocaría que el 24 de enero de este año, Alejandro Fernández presentara una demanda contra Luis Miguel por incumplimiento de acuerdos preliminares. Se estima que la demanda ascienda a un monto de 7 millones de dólares.

AP

También en 2017, el 16 de marzo, Warner Bros. demandó al artista mexicano por 3.6 millones de dólares que se había comprometido a liquidar en 2014 y que no cumplió; en 2016 se renegoció la deuda, pero al no solventar el montó, la disquera que vendió más de 100 millones de discos de Luis Miguel introdujo una demanda en un tribunal de Nueva York.

La última demanda llegó el 12 de abril pasado, cuando el empresario texano y antiguo representante del cantante, William Brockhaus interpuso una denuncia por una deuda de poco más de un millón de dólares. Esta misma obligación sería la que provocaría que Luis Miguel se entregara esta mañana a la autoridades de Los Angeles al negarse a acatar las órdenes de presentación en su contra en cortes californianas.

Esto es lo último que se conoce en la lista de descalabros de la celebridad mexicana, quien quedará libre tras liquida una fianza por un millón de dólares. Millones de sus fans aun esperan que Luis Miguel retome el camino de éxito que lo convirtió en una de las máxima estrellas latinoamericanas, aunque tendría que hacer un duro golpe de timón para conseguirlo.

Por Erick E. Tapia

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