Ignacio López Tarso, todavía siente nervios de salir a escena

López Tarso afirma que el sistema nervioso en actividad es muy buen estímulo para muchas cosas: como repasar tu personaje en el camerino

Ignacio López Tarso. Foto: Cuartoscuro
Ignacio López Tarso. Foto: Cuartoscuro

Falta una hora para que salga a escena. En el camerino del Teatro Rafael Solana, Ignacio López Tarso, con 68 años de trayectoria, con esa que aún le da nervios. De no sentirlos, es como si estuviera muerto, con esa.

El sistema nervioso en actividad es muy buen estímulo para muchas cosas: como repasar tu personaje en el camerino. Necesitas una situación que te eleve el espíritu antes de salir.

Por eso necesitas provocar los nervios. Cada quien tiene su manera de hacerlo, sus resortes interiores para desatar la risa o el drama. Necesitas estar pensando en eso. Yo acudo al texto para repasar esas líneas, dijo.

Lleva tres años en Aeroplanos, obra donde interpreta a Paco, un ex futbolista al que sólo le quedan sus recuerdos. Algo que tiene común con su personaje. El primer actor está por emprender un viaje a 1949, cuando estudió arte dramático en el Instituto Nacional de Bellas Artes, único recinto volcado a la docencia de teatro en aquel entonces.

De vez en cuando voltea a ver el guión y los lentes que yacen sobre su mesa, un ancla que lo ata al presente, con la tercera llamada en puerta.

Hay cuarenta y tantos lugares funcionando actualmente. Antes, uno trabajaba menos, pero con más público. Ahora ha disminuido la proporción, hay poca gente y la mayoría nunca ha pisado un teatro.

Las personas me conocen, pero eso no es suficiente. He llegado a trabajar en lugares para 500 personas; y cuando arrancamos sólo hay 20″.

Durante la remembranza aparecen nombres como Xavier Villaurrutia, Salvador Novo, Clementina Otero y Fernando Wagner, pilares intelectuales de López Tarso en la academia. Y con ellos también llegan algunos ex presidentes de la República.

(Adolfo) López Mateos era muy amigo de los actores. El teatro tuvo un gran impulso con él, a través del Seguro Social. Era alguien muy culto; y por él se pudo montar a los clásicos griegos y españoles.

El presidente (Adolfo) Ruiz Cortines, por ejemplo, también fue a vernos muchas veces con su esposa. Era muy amable.

Una vez más su mente vuelve a la actualidad. En 2014, cuando la hizo de Pablo Neruda en El Cartero, compartió tablas con Sofía Castro, hija de Angélica Rivera, Primera Dama de México.

El presidente (Enrique) Peña Nieto estuvo en el Teatro Libanés, donde hicimos la obra. Ahí estaba la hija de su nueva esposa; por eso, varias veces, la pareja fue por allá.

Tuve oportunidad de platicar con él, de ser invitado a Los Pinos a una comida, comentó.

El primer actor sabe de política. De 1984 a 1990, fue secretario general de la ANDA; y en 1988, fue diputado federal por el PRI. Eso lo hace opinar con autoridad sobre la decadencia de la ciudad y la sociedad, la cual ha vivido en carne propia.

Se ha convertido en una ciudad ruidosa, peligrosa y con mucha gente que sólo piensa sacar provecho de los demás. El peligro es constante en transporte: el metro, el metrobús y camiones.

A mí me han robado varias veces el reloj. ‘Tómalo, y ya’, les dije. Ha cambiado mucho, la verdad, menciona.

Faltan 30 minutos para salir a escena e Ignacio López Tarso no escucha la advertencia de tiempo.

Es que casi no oigo, por eso pido que me hablen fuerte, fuerte, sentencia.

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