Entre la polémica y el culto

En medio de acusaciones y descalificaciones, la gran obra de Roman Polanski, 'El bebé de Rosemary' cumple 50 años de su estreno en salas mexicanas

Polanski es un sobreviviente de la Segunda Guerra Mundial, dejó Francia con su familia. Ilustración: Allan G. Ramírez
Polanski es un sobreviviente de la Segunda Guerra Mundial, dejó Francia con su familia. Ilustración: Allan G. Ramírez

Roman Polanski entró por la puerta grande a Hollywood a finales de la década de los 60 y filmó la controversial película, El bebé de Rosemary, la cual llegó a México el 19 de junio de 1969. Cinco décadas después, el cineasta sigue siendo noticia, pero por las acusaciones de violación a una menor hace 40 años, razón por la cual fue expulsado de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood.

El largometraje marcó la época, al abrir las puertas de la pantalla grande al tema del satanismo y los niños, pero también por su director, ya que el productor Robert Evans quería a un cineasta joven que le diera un toque fresco a la historia y de inmediato pensó en Polanski por el furor que causaron sus cintas en Europa, en especial El cuchillo en el agua, al cual fue nominada al Oscar como Mejor Película extranjera.

Evans no se equivocó, de acuerdo con el crítico de cine José Antonio Valdés Peña, el francés trabajó el tema de la locura, como el ingrediente principal del filme, que caracteriza todas sus obras. Este sentimiento es un reflejo de lo que le tocó vivir, mencionó.

Polanski es un sobreviviente de la Segunda Guerra Mundial, dejó Francia con su familia, pensando que en Polonia estarían mejor, pero no fue así. Su madre fue llevada al campo de exterminio Auschwitz, quedó abandonado en las calles, sobrevivió haciéndose pasar por niño católico en distintas familias. Creció como pandillero en las calles de Varsovia y finalmente el teatro lo ayudó a formar su carrera.

Por eso la locura en El Bebé de Rosemary se vuelve un tema importante, por más veces que veas la película, el cineasta dejó abierta la posibilidad de que Rosemary está viviendo no es verdad, que todo es producto de su locura y gracias a esto no es un filme convencional, no le apostó al susto barato, comentó Valdés Peña.

Hasta ese momento, al hablar del cine de terror se mostraban hormigas gigantes, monstruos prehistóricos, Drácula o Frankenstein, pero no un terror que surgiera de una mente que no estaba muy equilibrada.

Aunque el filme cobró gran relevancia y Polanski narró en sus memorias que fue su mejor época porque también se encontraba feliz con su esposa Sharon Tate, su vida dio un giro cuando ella murió en manos de La Familia de Charles Manson, en medio de un ritual satánico. Mientras él estaba en Londres filmando otra cinta.

Valdés Peña recordó que en su momento se culpó a Roman, porque para realizar El bebé de Rosemary consultó a varias sectas satánicas para ver cómo se comportaban y describirlo bien en la cinta. Ésta mostraba cómo un grupo de personas mayores realizaban cantos para Satanás. Pero él no había tenido nada que ver con los hechos.

Después los problemas y la polémica continuaron cuando fue acusado de violar a una niña de 13 años en 1978, para no enfrentar la justicia estadounidense, huyó a Francia y desde entonces no pisa tierra americana.

Por este caso, la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood hace un año inició la expulsión de Polanski, y hace una semana ratificó la decisión.

La Academia señaló que le ofrecieron una oportunidad para resolver la situación, ya que el cineasta los había demandado, pero como no se aclaró nada, lo expulsaron.

Por Patricia Villanueva

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