Empresas familiares apenas duran 25 años: estudio

ECONOMÍA

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En México, las empresas desaparecen en un máximo de 25 años; debido a que 55 por ciento de las compañías familiares cuentan con directivos preparados, de los cuales 77 por ciento son hombres y 23 por ciento mujeres, esto por la discriminación que sucede por parte del fundador de la empresa y a que la mujer decide dedicarse a la familia en lugar de ocupar un puesto directivo.   Lo anterior, de acuerdo con datos del Centro Citibanamex para el Desarrollo de la Empresa Familiar. Durante la presentación de su libro “La Sucesión en la Empresa Familiar”, la  institución financiera sostuvo que con esta obra busca profundizar y ampliar las mejores prácticas que requieren los empresarios mexicanos para el desarrollo y continuidad de sus empresas.   Carlos Núñez Urquiza fundador y director ejecutivo del Centro destacó que en México existen más de 3 millones de empresas familiares de las cuales 49.9 por ciento se dedican al comercio, 36.7 por ciento a la prestación servicios y 11.7 por ciento a la industria manufacturera.   Sus datos, se apoyan en los registros del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), que añaden que 9 de cada 10 de las empresas mexicanas son creadas por familiares y la esperanza de vida de la mayoría es alarmante, ya que sólo 76 por ciento desaparece sin haber llegado a los 25 años de existencia.   Núñez Urquiza mencionó que el tema es relevante porque 54 por ciento de los negocios familiares desaparecen después de la muerte de su fundador; 30 por ciento llega a la segunda generación, 13 por ciento escala a la tercera y solamente tres por ciento a la cuarta generación; esto debido a que no cuentan con un plan de sucesión previamente establecido.   Dijo que el poco tiempo de vida de las empresas también se debe a que se comete uno de los siete pecados de la sucesión:   - Consideran la sucesión como un suceso y no como un proceso.
  • La sucesión inoportuna; precipitan la sucesión o postergan.
  • No arropan al sucesor o sucesores.
  • No sueltan el mando una vez investido el sucesor.
- Toman una decisión equivocada sobre el sucesor.
  • No comunicarse
  • Formar a los hijos en abundancia.
  POR BRYAN BALDEMAR