A dos décadas de la última medalla varonil en marcha para México

Se cumplen 20 años del bronce de Joel Sánchez en Sídney 2000, último andarín nacional en subir al podio en unos Juegos Olímpicos

A dos décadas de la última medalla varonil en marcha para México
A dos décadas de la última medalla varonil en marcha para México
A dos décadas de la última medalla varonil en marcha para México

Ya pasaron 20 años desde la última vez que un hombre mexicano probó el sabor del triunfo en el podio olímpico de la marcha atlética. Fue el 29 de septiembre de 2000 cuando Joel Sánchez ganó la presea de bronce en los 50 km de caminata, en los Juegos de Sídney y desde entonces en nuestro país hay una sequía en una de las disciplinas que tenía una tradición hegemónica.

Joel trabajó por décadas para ese resultado. De la mano de uno de sus ocho hermanos, Víctor (qepd), inició a los 16 años en el atletismo en Tlalnepantla, Estado de México, y juntos se incorporaron a trabajar por un tiempo con Jerzy Hausleber.

Seis años después de sus primeros pasos, Seúl 1988 fue su debut olímpico y culminó descalificado en la prueba de 20 km, pero tres años después se convirtió en subcampeón panamericano de 20km en La Habana 1991.

Joel Sánchez festejó así su conquista en los Juegos Olímpicos de Sídney. Foto: Especial.

Al año siguiente, en los Juegos de Barcelona 1992, vio a Carlos Mercenario ganar plata en 50 km (la única presea que alcanzo México en esos Juegos) mientras él culminaba en la posición 21 de los 20 km.

El escarnio público y la falta de apoyo lo sumieron en la depresión y un retiro deportivo que duró dos años, hasta que tomó una decisión tan clara como determinante. “No podía dejar de entrenar nada más porque sí. Si ya estaba en esto, debía acabar dignamente y eso era con una medalla olímpica. Así me lo fui formulando. Sabía que la fortuna podría estar de mi lado, la estuve buscado por más de ocho años”.

Aunque en su regreso al alto rendimiento lo recibió otro tropiezo: una lesión en la espalda que mermó su desarrollo por 18 meses y se perdió los Olímpicos de Atlanta 1996, no contuvo sus metas y de la mano del profesor Juan Martínez ganó oro de 50 km en los Juegos Panamericanos de Winnipeg 1999; con el fulgor de ser el mejor del continente, llegó a Sídney 2000.

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Habían pasado 18 años desde que aquel jovencito vivía sus primeras prácticas, hasta tocar a la escena olímpica.

Pero Sánchez Guerrero, de entonces 34 años, llegó a la justa australiana con un factor colateral en contra: en los 20 km se dio una controversia que dejó malparados a México y al jueceo, pues aunque ya estaba descalificado, Bernardo Segura cruzó primero la meta y celebraba con Noé Hernández (qepd) que nuestro país había ganado oro y bronce, pero un juez ratificó su descalificación, ya en zona de entrevistas, y Segura Rivera renegó del resultado que dejó a Noé con la plata y a él fuera del podio.

Ante la tensión entre los impartidores de justicia y nuestro país, en medio de la escena olímpica, Joel tomó la salida con otros 55 andarines; entre ellos, el polaco Robert Korzeniowski, campeón defensor, y quien venía de ganar oro en aquellos controvertidos 20 km.

Joel se mantuvo en el grupo puntero y hasta en duelo con Korzeniowski por el primer sitio, pero recibió amonestaciones y trazó un paso mas discreto; entonces el lituano Aigars Fadejevs lo superó y a pesar de la dificultad, Sánchez cruzó la meta con la mejor marca de su vida: 3 horas 44 minutos y 36 segundos, en un férreo evento que tuvo nueve abandonos y ocho descalificaciones. [nota_relacionada id=1261389]

Si bien, el boxeo y los clavados han dado más preseas olímpicas a México y la caminata es la tercera en la lista de esta cosecha, la disciplina atlética es la que más oros olímpicos ha conquistado con: Daniel Bautista (20 km, Montreal 1976), Ernesto Canto y Raúl González (20 y 50 km de forma respectiva en Los Ángeles 1984).

Aquella disciplina que inició su brillo en los Juegos Olímpicos de México 1968, de la mando de José Pedraza, quien ganó plata en los 20 km, que siguió con Daniel Bautista (oro, 20 km Montreal 1976), Ernesto Canto (oro, 20 km Los Ángeles 1984), Raúl González (oro 50 km y plata 20 km Los Ángeles 1984), Carlos Mercenario (plata 50 km Barcelona 1992), Bernardo Segura (bronce 20 km Atlanta 1996), Noé Hernández (plata 20 km Sídney 2000) y llegó hasta el propio Joel Sánchez, se ha quedado por cuatro ciclos olímpicos sin herederos.

Fue en los Juegos Olímpicos de Río 2016 que Lupita González ganó plata en los 20 km de marcha, la primera medalla que gana una mujer mexicana en caminata y que fue la décima para toda la caminata nacional; dos años después, González Romero fue acusada por dopaje y ahora enfrenta una suspensión de cuatro años.

Herencia exitosa

Aunque no se han dado los podios olímpicos, la familia Sánchez ha dado la cara por la caminata mexicana. Luego de que Joel se inició en este deporte gracias a su hermano Víctor, fue el mismo Víctor quien después instruyó a sus hijos Mariela y Eder en la marcha atlética. Eder ganó plata en los Campeonatos Mundiales de Atletismo de Berlín 2009, la medalla más reciente en categoría adulto que obtienen los hombres de nuestro país en estas pruebas.

Por KATYA LÓPEZ CEDILLO

rcb


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