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Microman celebra también en Día del Niño

Microman debutó un 30 de abril, y con el tiempo SE Ha convertiDO en Una figura del CMLL

DEPORTES

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El valor que encierra Microman en su cuerpo luchador de 96 centímetros, evoca aquel pasaje bíblico en el cual David, impulsado por su honda y su gallardía, derrotó al gigante Goliat, demostrando que no existe enemigo insignificante, por muy pequeño que éste sea.

Justo un Día del Niño, el 30 de abril de 2017, la historia de este introvertido enmascarado comenzó a escribirse. Cargado de ilusiones, y también temores, pues al principio sólo se imaginó como mascota, se presentó en el ring de la Arena México para causar asombro gracias a su talento y personalidad.

Al estar detrás de la cortina del escenario sentía muchos nervios y preocupación por cómo nos iba a recibir la gente. La imagen que me queda más presente es cuando nos llevamos la victoria y la gente comenzó a arrojar dinero al ring”, recordó el gladiador más pequeño del mundo al recapitular su debut.

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Desde que se retomó el concepto de las microestrellas en la lucha libre hace tres años, Microman ha trabajado para ser uno de más aclamados por el público. Sus actuaciones, y la rivalidad que gestó con Chamuel, lo llevaron a estelarizar el primer máscara contra máscara entre dos elementos de esta categoría, levantándose con la victoria durante el 86 aniversario del CMLL en El Coloso de la Doctores. Este momento lo describe como uno de los más importantes de su carrera.

“Creo mucho en el destino. Yo tenía dos opciones en mi vida: entrenar por completo o dedicarme a lo que estaba estudiando, que era programación. Por alguna situación, la escuela en la que estudiaba se cerró, ya no supe ni por qué, y a partir de ahí fue cuando me dediqué de lleno a entrenar”, contó.

Microman se presentó en el ring de la Arena México
para causar asombro gracias a su talento. Foto: Especial
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Por las venas de este enmascarado corre sangre guerrera. Su padre, el afamado KeMonito, le advirtió de los sacrificios que implica dedicarse a esto, y le brindó su respaldo entero. “Nunca puso trabas, siempre me apoyaba, sólo que yo no estaba al 100 por ciento decidido por miedos, por el qué iba a pasar, qué iban a decir. Al final yo no sabía que iba a llegar a ser un luchador”, mencionó.

Microman se asoma por los pasillos de la Arena México. Es un joven tímido. Apenas cumplió la mayoría de edad cuando se subió por primera vez a un cuadrilátero como profesional. Pero cuando se enfunda en su máscara y se pone su capa para salir al ring, la pasión de la lucha libre le otorga un valor titánico.

“Desde el debut hasta el día de hoy, ha cambiado la confianza que tengo en mí mismo. Me di cuenta de que puedo lograr muchas cosas y el 30 de abril del 2017 representa una meta en mi vida”, mencionó, destacando que su categoría tiene retos trascendentales.

“Aún hay prejuicios sobre este concepto, pero creo que eso va a pasar siempre, no a todos les va a gustar”, dijo. “Tengo como meta que se fijen en nosotros internacionalmente y poder llegar a Japón”, concluyó. 

LA FÓRMULA DEL ÉXITO

Los antecedentes del concepto de microestrellas de la lucha libre se rastrean en la década de 1970, en donde los promotores emplearon a personas de baja estatura para ofrecer atracciones dedicadas a los niños.

MICROMAN EN NÚMEROS

  • Tenía 18 años cuando inició como profesional.
  • Han pasado tres años desde su debut
  • Ya ganó una máscara en su carrera

Sólo subo al cuadrilátero a hacer lo que más me gusta, que es ser luchador. Éste es mi trabajo, y si a la gente le gusta, voy a continuar”. Microman, luchador del CMLL

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Por J. Alexis Hernández

eadp