Haz tu denuncia aquí

Ezzard Charles: La Cobra de Cincinnati

DEPORTES

·
Otro ejemplo de un campeón de peso completo que no fue reconocido mundialmente, pese a su poder con los puños Nuestro comentario trata una vez más de ese tipo de situaciones sufridas por grandes peleadores, quienes no obstante de ser poseedores de múltiples cualidades, éstas no llegan hasta el gran público, y tampoco son reconocidas por algunos de los que se dice que suelen ver más allá que las mayorías, o aquellos señalados con diversos apelativos, uno de ellos muy común: experto, que no siempre responde a la realidad de quienes lo presumen o de alguien que se los endilga. Para ir directamente al objetivo, nuestro personaje en esta ocasión es Ezzard Charles, quien fue campeón mundial de peso completo del 22 de junio de 1949 al 18 de julio de 1951; curiosamente en ambas ocasiones frente al mismo hombre, alguien muy parecido en cuanto a aspectos que hemos comentado aquí: el venerable Joe Walcott, cuyo verdadero nombre fue Arnold Cream, nacido y hecho hombre y boxeador en los arrabales de Camden, la violenta población de Nueva Jersey, a la que puso en el mapa con sus hazañas en los cuadriláteros. A esa clase de peleador derrotó Charles, para alcanzar el logro máximo al que aspiran todos los boxeadores del mundo. Lo venció mediante una decisión unánime y clara. Ezzard Mack Charles poseía un estilo técnico y veloz, acompañado de dinamita en los puños, que primero lo llevó a ganar todos los combates que sostuvo como amateur (42-0), y posteriormente a convertirse en uno de los mejores pesados de su época. Cuando se retiró el inmortal Joe Louis, todos coincidieron en el pronóstico de que él sería su sucesor, y fue precisamente lo que se vio, aunque las mayorías no se dieron cuenta de un cambio que se había estado gestando desde un año antes en la mente y en la forma de pelear de Charles. Desde su primera época entre las cuerdas, muchos lo llamaban La Cobra de Cincinnati, basándose en la velocidad de su golpeo, la puntería y los efectos letales que alcanzaba cada vez que estos llegaban al destino seleccionado, pero, como hemos mencionado, hubo algo que lo hizo poco a poco un peleador distinto. Parecía haber perdido aquel instinto que lo llevaba al intento de acabar con sus adversarios en el menor tiempo posible, esto es, buscando el nocaut. Muchos atribuyeron tal situación a lo sucedido el 20 de febrero de 1948, en Chicago, cuando golpeó tremendamente a su rival, Sam Baroudi, noqueándolo en el décimo round de su pelea. Después de eso, Baroudi falleció, y este hecho alteró profundamente a Charles; tanto, que nunca pudo reponerse del todo. No obstante que, como ya lo mencionamos, después de eso fue campeón del mundo, y sostuvo varios de sus combates más recordados. Sea o no, las cualidades físicas de Ezzard siguieron acompañándolo en casi todos sus compromisos, dándole triunfos, prestigio y dólares, en una división que en aquella época era la reina en el boxeo, sin ninguna otra que le hiciera sombra, como ha sucedido desde entonces en varias ocasiones. Charles, nacido en Lawrenceville, Georgia, el 7 de julio de 1921, combatió profesionalmente a partir de 1940 y concluyó su campaña en los cuadriláteros en 1959. Antes de eso enfrentó a los mejores de su tiempo, realizó nueve defensas de la corona, que perdió como lo mencionamos ya, frente a Walcott, quien lo puso fuera de combate con un gancho izquierdo en el séptimo round. Contra lo que pudiera pensarse, Charles continuó con su carrera y volvió a disputar el título contra el mismo Walcott, y posteriormente frente a otro de los auténticamente notables batalladores de aquel momento, el gran Rocky Marciano, golpeador con potencia demoledora que primero lo derrotó por puntos, y en la revancha que le ofreció, lo dejó en la lona para toda la cuenta, teniendo como escenario el famoso estadio beisbolero de los Yankees de Nueva York. La carrera de La Cobra fue dirigida por Jack Mintz, y el encargado de enseñarle y ponerlo en su mejor forma física fue otro de los más famosos y reputados entrenadores de todos los tiempos: Ray Arcel, para quien el boxeo en el gimnasio y en el ring de combate era esencial. Es decir, el deporte puro no tenía secretos. Charles murió a los 53 años de edad, el 28 de mayo de 1975; dejó un récord de 95 encuentros ganados a cambio de 25 derrotas y un empate. Ha sido hasta ahora el campeón pesado que mayor número de peleas sostuvo. En 1990 fue inducido al International Boxing Hall of Fame de Canastota, Nueva York, ese famoso lugar que ha sido llamado por muchos La Galería de los Inmortales. Por Víctor Cota iorm