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Pide que no la olviden

queta basilio regresó ayer a encender el pebetero olímpico, cinco décadas después como en méxico 1968

DEPORTES

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Queta Basilio regresó al ala oriente del Estadio Olímpico Universitario, junto al pebetero que hace 50 años encendió en la Inauguración de los Juegos de México 68. De nueva cuenta, Basilio portó una antorcha con la que reavivó el fuego del caldero, y con él se encendió la llama de las memorias que no quiere ver extintas.  
Lo que más le pido a las nuevas generaciones es que recuerden la historia. Hoy muchos niños no saben quién fue Felipe El Tibio Muñoz, no saben qué hizo la futura dirigente de Conade (Ana Guevara), y eso no es culpa de ellos. Los maestros hacen su trabajo, el error es de nosotros como padres, como abuelos; somos los primeros que debemos contarle a nuestros hijos la historia. Que sepan lo que México ha logrado, que se sientan orgullosos de quiénes son, que no lo olviden”, expresó Basilio.
  Esta vez, Queta regresó al pebetero olímpico a causa de la Flama Maratón, que llegó desde la ciudad griega del mismo nombre a la capital azteca, para despedir la última edición del medallero "MÉXICO", del Maratón CDMX. De la mano de su hijo Oliver, Queta regresó a las gradas, y se acercó a ella Ignacio Martínez, de 83 años, su entrenador hace cinco décadas. “¡Vengo desde el norte y sólo vine para verte a ti, Queta!”, le dijo entre lágrimas el hombre que junto a otras 125 personas llevaron la Flama Maratón en una carrera de relevos desde el Zócalo hasta el Estadio Universitario. Ella se arregló para la ocasión: el Comité Olímpico Internacional entregó un pin conmemorativo a cada atleta que enciende el pebetero de los Juegos.  
Cada pin lleva grabado el año en que encendiste el fuego, y con el modelo, me mandé a hacer unos aretes y un dije”, agregó.
  Queta se reencontró con viejos amigos, como Pablo Garrido, el exmaratonista, que rindió el juramento en nombre de los atletas en aquella inauguración.  
Procuramos seguir en contacto”, agregó Queta. “Somos una generación muy unida; jamás vamos a olvidar el sueño que vivimos hace 50 años, pero más importante es que los hijos de nuestros hijos tengan presente todo lo que México es y puede ser”, finalizó la exatleta.
  Por KATYA LÓPEZ