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Rarámuris, listos para el Maratón

Saldrán desde el jueves de sus comunidades para compartir su herencia ancestral que es correr

DEPORTES

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Sus piernas resguardan los secretos de la resistencia y conservan intacta la herencia ancestral por correr. Desde la sierra Tarahumara llegará a la capital del país un grupo de rarámuris para participar en el Maratón Internacional de la Ciudad de México este domingo 26 de agosto. Silvino Cubesare es una de las figuras más destacadas de la comunidad rarámuri a nivel mundial. Cubesare Quimaré, quien ganó los ultramaratones de 80 km en España 2015 y Francia en 2017, vendrá a la cita con una meta tan importante como culminar la prueba: llegará al Maratón CDMX para continuar la longeva herencia de correr, con su hija Luz Rita Cubesare, quien a los 22 años de edad, inicia sus propias conquistas en las pruebas de distancia larga con los consejos que su padre recogió con su ancestros en cada madrugada de trote en las Barrancas del Cobre, en Chihuahua.   [caption id="attachment_347969" align="aligncenter" width="800"] FOTO: Notimex[/caption] También asistirá Isidro José Rico, nieto de una de las grandes leyendas rarámuris: Cirildo Chacarito. Él en la década de los 90 fue pionero en salir de la Sierra Tarahumara para enseñarle al mundo cómo correr, y ganar en pruebas de más de 50 kilómetros, con huaraches de llanta, y sin mayor suplemento que el pinole de su tierra. Con 29 años de edad, Isidro José, heredero de esta historia, ya escribe su propio libro: fue cuarto en el Ultramaratón de los Cañones 2017, y vivirá su primer Maratón CDMX. Dentro de los nuevos herederos de la comunidad rarámuri destaca José Isidro Nava, de 25 años de edad, quien también debutará en el Maratón CDMX, y este año compitió en el Ultramaratón de los Cañones, en la distancia de 63 km. A ellos, los acompañará José Cruz Cleto Cruzito, de 57 años, quien lleva 21 corriendo el Ultramaratón de los Cañones, y ha ganado pruebas de 100 kilómetros. Dejarán sus cosechas y sus trabajos en Chihuahua. Saldrán desde las comunidades de Wuisuchi, Urique, Wikorochi Boyoyna para viajar a la Ciudad de México a correr entre los chabochis, los extraños, los que no pertenecen a su tierra, ni a su tradición, pero aún con ello, con los que quieren compartir el ritual del esfuerzo que es correr. Por Katya López