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Contusión: el mal invisible en los deportes de contacto

DEPORTES

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Es un mal letal, silencioso y sin remedio. Es como un lento e invisible balazo al cerebro. La Encefalopatía Traumática Crónica (ETC) afecta a quienes han practicado deportes de contacto como el futbol americano, el boxeo o la lucha libre. No hacen falta golpes severos, sólo impactos continuos, para ser susceptible a sufrir en el largo plazo secuelas que lleven a la demencia o la muerte. La revista Journal of the American Medical Association reveló que de una muestra de 202 cerebros de ex jugadores de futbol americano, desde secundarias hasta la NFL, 177 presentaron la enfermedad. En México no ha pasado desapercibido el tema y especialistas en neurología están tomando cartas en el asunto. La Doctora Luz María Navarro, investigadora de la Facultad de Medicina de la UNAM explica que hay reacciones en cadena que se generan con un impacto que pareciera trivial. “Un golpe en la cabeza causa una reacción secundaria que conlleva un daño irreversible, provoca una cascada de mecanismos que no se pueden recuperar. Los golpes continuos causan una inflamación en el cerebro y esto provoca cambios en la corteza cerebral y daño en las meninges, que son capas protectoras del cerebro; además, dependiendo de la zona del golpe es la afectación; por ejemplo: golpes en la zona del hipocampo afectan la memoria”.
Las secuelas no son instantáneas. “Esto sucede cuando son golpes continuos por muchos años. Los daños en el cerebro y su corteza se notan de distintas formas, pues llega a haber cambios conductuales o demencia”, agregó la especialista, quien está por iniciar una investigación con los jugadores de futbol americano de la UNAM. El Médico Neuropsicólogo Noé Contreras, especialista de la FES Zaragoza, explica cómo los daños van a las neuronas. “El cerebro es un tejido flexible dentro del cráneo que se encuentra en líquido cefaloraquídeo, pero en un golpe hacia esa zona es una especie de latigazo que lleva a una lesión cerebral y con esta sacudida se llegan a romper algunos vasos sanguíneos y esto impide que llegue la glucosa al cerebro. “Además, el cerebro está conectado por redes neuronales, que se unen por medio de los axones, que son una especie de ‘brazo’ con el que se conecta una neurona y otra; si hay un impacto en la cabeza, hay lesiones en los axones de las neuronas y se produce una afectación del impulso; por ejemplo: un golpe en la frente afecta al lóbulo frontal del cerebro, pero repercute en el lóbulo occipital y puede haber contusiones. Estas contusiones se recuperan en dos semanas, pero si el proceso es repetitivo, irán mermando las funciones de esta persona”, apunta el especialista.
Por Katya López