CÚPULA

Tendencias: Emmanuel Padilla Holguín

El joven arpista mexicano apuesta por el trabajo serio y constante y recomienda, a quienes quieren hacer carrera musical, cuidar su salud física y mental

CULTURA

·
TALENTO. Foto: Jeroen Berends. Cortesía: Emmanuel Padilla Holguín.

Mi camino en la música académica empezó a muy temprano edad, en el Instituto Artene, donde recibí clases de iniciación musical. Naturalmente, el camino me fue llevando a una educación de "música clásica”, con la que me identifiqué y continué progresando. El arpa fue el instrumento que empecé a tocar por casualidad, ya que mi hermana lo escogió y yo la imité al estudiarlo también. Poco a poco se convirtió en mi vocación —así como el amor—, no fue a primera vista. El arpa, ya en retrospectiva, me atrae por su sonoridad, la íntima naturaleza que produce al ser tocada directamente por los dedos, sin teclas ni un arco de por medio y por ser un instrumento muy versátil, ya que mucha música mexicana y latinoamericana suena en diferentes tipos de arpas, así como música académica y casi cualquier otro género, gracias a sus características tímbricas.

Me parece que constantemente aparecen nuevas tendencias, se revitalizan algunas ya existentes o se transforman por completo. Yo abogo, ejerzo y busco promover la tendencia de la programación consciente, interesante y propositiva. Busco tener siempre un sentido y una razón al escoger el repertorio para un concierto. Me parece un tema mucho más importante que asuntos estrictamente musicales, hablando de tendencias o innovación; esto puede llevar a un público a identificarse de manera más personal con lo que uno ofrece en un concierto y, —por ende— provocar un mayor impacto.

Mi recomendación para quienes tengan el deseo de incursionar y profesionalizarse en el mundo de la música de concierto es por supuesto el trabajo serio y constante, pero también cuidar su salud física y mental. El nunca conformarse con algo que no les emocione y recordar que está bien pensar fuera de los marcos preestablecidos.

Finalmente, es necesario saber que el rechazo es mucho más común que la aceptación, pero aprender de él es indudablemente el camino al éxito.

PAL