CÚPULA

La música latina, un asunto global

El gestor habla de las carreras que ha impulsado en la música popular mexicana y de las oportunidades qie los ritmos latinos tienen en todo el mundo

CULTURA

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David West es considerado como uno de los managers más reconocidos de la música latina, ha sido incluido tres veces en la lista Top Latin Power Players de Billboard. Estadounidense de nacimiento, es un gran admirador y promotor de la música en español. Sus inicios en la industria de la música y el entretenimiento se dio en 1982 con la apertura de cuatro tiendas Tower Records en México; su visión lo llevó a fundar Westwood Entertainment en asociación con Jorge Juárez. En 20 años de exitoso andar, han acompañado proyectos de gran visibilidad y penetración. Recientemente, Westwood Entertainment abrió oficinas en Madrid y Miami. David ha sido pieza clave en la carrera de artistas internacionales por su experiencia, conocimientos, relaciones y estrategias. Su visión lo ha llevado a formar agrupaciones musicales e innovar con giras inesperadas de artistas como Sin Bandera, Natalia Lafourcade, Camila, Lila Downs y actualmente giras internacionales con Carlos Rivera y Reik.

Esta conversación tiene lugar en el contexto COVID, donde las distancias se acortan y los caminos de colaboración se estrechan para así continuar con las tareas de la promoción artística y cultural. Encontrar nuevos caminos es el reto de visionarios como David West. Salvador Vera (SV): Gracias por este diálogo. Cuéntanos de tu incursión en la gestión y la promoción artística. David West (DW): Hace más de 20 años llegué a México; yo vivía en Nueva York. Mi esposa de aquel tiempo insistió en que nos mudáramos a la Ciudad de México y es así como empecé a analizar campos de oportunidad para trabajar en este país. Emprendí diferentes negocios.

Yo venía del mundo financiero, así surge mi gestión para la apertura de las tiendas Tower Records, lo que me dio la oportunidad de conocer a gente de disqueras. Un gran amigo de Sony me dijo que un artista estaba buscando a alguien que le hiciera su managment. Le respondí que no sabía nada del tema; tenía algo de experiencia como promotor, dado que había organizado un show en este país. Analizando el tema, decidí incursionar en este mundo; era como unir piezas: la gestión, las disqueras, los shows. Si yo hacía el managment, también podía ser el promotor de mis propios artistas. Inicié esta aventura con una filosofía: ser absolutamente transparente con el artista, con un desarrollo creativo y manteniendo en todo momento su esencia; caminar juntos para hacer realidad sus sueños. Tuvimos un boom. Ya después muchos artistas me buscaron para que llevara sus carreras.

POPULAR. Carlos Rivera. Foto cortesía: Westwood Entertainment

SV: En este boom que mencionas, ¿cuál fue el artista o proyecto más exitoso en ese momento?

DW: El desarrollo más exitoso en ese momento fue Sin Bandera; paralelo a este proyecto vi a Natalia Lafourcade en un festival de escuela, inmediatamente la firmé, después me hablaron de unos chicos de Mexicali, fui a Los Ángeles para conocerlos y firmé a Reik. También en ese momento Reyli se integró a nuestros talentos; después trabajamos el proyecto de Mario Domm, Camila; un día la gente de Warner me presentó a Jesse & Joy y concretamos su contrato, —de los más rápidos que hemos logrado —. Ese momento fue muy importante porque se estaba mostrando de manera decidida el poder de la música latina en Estados Unidos y en el mundo. Cuando firmo con un artista, lo hago porque me gusta y puedo defender su propuesta artística. La música acompaña cada una de las emociones por las que una vida humana transita: el amor, el desamor, la alegría, la nostalgia. Lo que hemos hecho estos 20 años en Westwood Entertainment, con un gran equipo apoyándonos, es tratar de proyectar con una poderosa estrategia, proyectos musicales de calidad basados en las emociones, la creatividad y el talento.

SV:Háblanos del trabajo que Westwood ha realizado para la promoción de sus artistas en Estados Unidos.

DW: Las comunidades hispanas en Estados Unidos tienen un mayor poder adquisitivo cada día y eso se refleja en el monto que destinan al entretenimiento. Es algo que es muy importante, está siendo evidenciado de manera muy clara; por ejemplo, con Camila hicimos 80 shows en la Unión Americana. Yo creo que la clave para trabajar en Estados Unidos es que además de llegar a las grandes plazas —Nueva York, Los Ángeles, Chicago y Miami—, debemos considerar otras ciudades “secundarias” donde viven una gran cantidad de hispanos como Fresno y Sacramento, por ejemplo. El poder de la música va más allá de las fronteras. Esto tiene pros y contras: la “competencia” para los artistas mexicanos son los artistas internacionales. Un efecto de la globalización de las economías y los medios. Y la música latina también compite en los mercados internacionales donde es ampliamente reconocida. El poder de la música, y de la música latina, es ya un asunto global; la gente consume música que conecta a través de los sentimientos y la música en español tiene algo que engancha, independiente de la “barrera” idiomática.

GRUPO. Reik. Foto cortesía: Westwood Entertainment.

Por Salvador Vera

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