Jorge Antonio Daffunchio: ¿Qué fue del maldito artista que colaboró con Gustavo Cerati?

El argentino invita a la juventud a pensar de manera lateral para llegar a puntos insospechados

Jorge Antonio Daffunchio: ¿Qué fue del maldito artista que colaboró con Gustavo Cerati?
TRABAJO CONSTANTE. El artista busca expresarse frecuentemente

Jorge Antonio Daffunchio se define a sí mismo como un maldito artista, frase que utiliza para hablar de las personas que son marcadas por la necesidad de expresarse. Pese a que ve en ello un destino sellado, el argentino asegura que no es una cruz, sino una pasión que se vive para toda la vida. 

Estudió pintura en la Universidad Nacional de La Plata, tras una pelea con su padre en la que lo convenció de que no podía vivir un minuto más atormentándose a sí mismo instruyéndose en Arquitectura. Pasó a ser célebre en la historia del rock latinoamericana en el nuevo milenio cuando se le reconoció como el cocreador de la canción "Persiana Americana", canción que escribió junto con el vocalista de Soda Stereo, Gustavo Cerati. 

En entrevista para El Heraldo de México, destaca que esa experiencia con el músico en 1986 detonó en él una sed por crecer que si bien había seguido con el paso de los años, se consolidó a partir de entonces. 

“A partir del 86 todo pareció ordenarse in crescendo en una determinada dirección”.

¿A qué se ha dedicado?

Desde esa fecha, ha hecho ilustraciones, pinturas, performance, canciones, videos y todo lo que de su cuerpo emane como una forma de decirle algo nuevo al mundo. Ha formado al menos tres bandas musicales y de vez en cuando se da el tiempo para responder a entrevistas.

Los intentos más recientes de comunicar algo provienen de su propio perfil en Facebook, donde maneja una bitácora del VIAJE AL EXOPLANETA HX49, la cual consiste en una serie de fotografías en las que por medio de textos sencillos emite mensajes que a algunos parecen crípticos, a unos más divertidos y a los menos entendidos confusos. 

El artista suele acompañar estas manifestaciones con referencias a la cultura pop o de la literatura y que a la vez hacen la función de un diario virtual con el que el autor pasa sus días narrando hechos cotidianos como el momento en que una paloma lo usó como receptáculo de sus desechos o aquella ocasión en la que montó un caballito de juguete o acudió a hacer ejercicio a un parque público.

¿También plasma en video?

Además de este recorrido virtual, Daffi, como le dicen sus más cercanos, dirige en ocasiones su cámara para hacer performance en cualquier punto que se encuentre. Es común verlo en este espacio desdibujando el uso de los objetos, los conceptos y las palabras para provocar en el otro alguna reacción o cambio.

La música sigue siendo parte de su vida, pero confiesa que no recuerda las aproximadamente 80 canciones a las que ha dado a luz desde la pluma en sus libreta, por lo que debe acudir al papel cuando las quiere interpretar. 

Sobre su vida apunta dos cosas: no guarda arrepentimientos de nada y busca establecer el mensaje de que a la vida hay que encontrarle la vuelta creativa para que, al mirar lo cotidiano con una óptica diferente se pueda llegar a otros puntos y, cómo dice, quizá a otro planeta

Por: Guillermo Domínguez


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