ARTES

Jordi Soler presenta su libro "Los hijos del volcán", una metáfora sobre lo que ocurre en México

En su nueva novela, "Los hijos del volcán", Jordi Soler hace una metáfora de la violencia e injusticia que vive el país

CULTURA

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JORDI SOLER. Foto: Cortesía

En México, dice Jordi Soler (Veracruz,1963), existe una fuerza subterránea que inevitablemente alcanza a todos los que han nacido aquí. "Todos los que hemos nacido en México tenemos un trasunto psicológico que es el mundo prehispánico: sus deidades, sus creencias están presentes en la cotidianidad, por más que seas habitante de una ciudad universal como es la de México. Y esa energía todo el tiempo ataca", dice.

El escritor, quien creció en la plantación cafetera La Portuguesa, muy cerca de Yanga, la misma región veracruzana que tomó su nombre del esclavo que se reveló en el siglo XVII, llega a las librerías con una novela que indaga en sus orígenes, pero también en las contradicciones sociales de un país donde, piensa, el color de la piel define. En "Los hijos del volcán" (Alfaguara) cuenta la historia de Tikú, el hijo de un caporal, quien debe vivir con una fuerza interior desconocida que le convierte en puente entre el pueblo y la montaña, entre la dura selva y la "civilizada", pero arbitraria y abusiva población.

El "gran motivo" del libro es el volcán, que es, al mismo tiempo, la boca por donde el mundo subterráneo se comunica con la superficie. Ahí, habita una tribu que llegó al lugar antes que todos, pero que padece la injusticia y los prejuicios de los más poderosos. La presencia de teléfonos celulares, automóviles o grupos como los zetas, hablan de una historia contemporánea, pero Soler dice que "se trata de una de las tantas regiones de México que viven como en el siglo XVII, no por que no ha pasado el tiempo, sino porque el mapa sociológico coincide, en buena medida, con el mapa sociológico de la Colonia, donde la esfera del poder sigue viviendo como en la época del virrey que puede hacer lo que le dé la gana".

Abuso, carencias, dominio, pero también una dinastía "arrinconada por las fuerzas de la naturaleza", indígenas que desde siglos atrás "han servido a gente que, curiosamente, son todos blancos" habitan la historia de Soler. Ellos son los hijos del volcán, "las víctimas de fuerzas que salen del subsuelo, esta parte subterránea de nuestro país donde sigue palpitando el universo prehispánico".

Una energía que 20 años después, durante los que el escritor ha vivido en Europa, también parecen reclamarle su regreso. "El destino dónde naces en mi es clarísimo, hay una nostalgia, una melancolía permanente, porque yo cada día, cada día, me acuerdo del sitio donde nací y hecho de menos esa selva, esos olores, esa altitud sobre el nivel del mar, todos los días hecho de menos eso", concluye.

¿QUÉ MÁS?

  • Actualmente hay un centro comercial en lo que fue La Portuguesa
  • Soler es de padre mexicano y madre refugiada republicana barcelonesa
  • También ha escrito Bocafloja (1994), La mujer que tenía los pies feos (2001) y Diles que son cadáveres (2011)

"El sitio dónde naces te condiciona de una manera muy importante, en mi caso ha definido muchos elementos, muchas derivas; el destino de la persona que soy y el escritor que soy". Jordi Soler. Escritor.

FOTOS: CORTESÍA, PEP ÁVILA

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