Las mujeres también hicieron la Revolución

Ellas sacrificaron todo en el combate, por propia voluntad o bajo el viejo sistema de leva

Las mujeres también hicieron la Revolución
JOSÉ CLEMENTE OROZCO. "Las soldaderas", 1926. Óleo sobre tela. Acervo: MAM/ INBAL/Secretaría de Cultura.

La Revolución Mexicana contó con la colaboración de hombres y mujeres de distintos grupos, sectores y clases sociales que perseguían la construcción de una nueva nación. La participación de la mujer en las diferentes regiones y fracciones revolucionarias no se limitó exclusivamente al mantenimiento de sus hombres y a cuestiones de armas; sus actividades dentro del movimiento fueron variadas y desempeñaron numerosas tareas; muchas de ellas se dedicaron a actividades de propaganda, distribuyendo panfletos y publicaciones; otras sirvieron de correo, como emisarias entre los jefes revolucionarios; unas más como enfermeras, y otras funcionaron como espías y contrabandistas de armas. 

Acompañar

Del mismo modo que los hombres, las mujeres también sacrificaron todo en el combate, acompañando a su padre, esposo o hermano, por propia voluntad o bajo el viejo sistema de leva.  Sin embargo, para ellas la Revolución significó una doble lucha: una por las causas generales del movimiento y la otra por sus propias demandas como grupo.

La mujer en la lucha revolucionaria fue una gran novedad, impresionaba su valentía y habilidad en el campo de batalla y su hábil astucia fue llevada a la música, la pintura, la fotografía y el cine. A través de las diversas imágenes que se conocen de “las soldaderas”, podemos observarlas en escenarios de su vida cotidiana, en los campamentos, así como portando carabinas y cananas. Las valiosas fotografías capturadas por los hermanos Agustín y Miguel Casasola dan cuenta de dichas mujeres en los diferentes contextos y actividades en las cuales se desempeñaron, insinuando también la diversidad y complejidad de los papeles que jugaron en la lucha armada.

JOSÉ CLEMENTE OROZCO. "La retaguardia", 1929. Litografía. The Museum of Modern Art, Nueva York. ©Artist Rights Society (ARS), Nueva York.

Personajes míticos

Una vez finalizada la Revolución, el arte mexicano funcionó como un elemento fundamental para la construcción del mito de la lucha armada y de los sucesos y personajes más destacados. En este contexto, hacia 1926, el artista jalisciense José Clemente Orozco pinta el óleo Las soldaderas. Cuando Orozco empieza la obra, la Revolución ya había terminado; pero el artista las retoma para crear una pieza que, a pesar de estar espaldas al espectador, dignifica el papel de estas heroínas de la patria.

La iconografía que utilizó tiene como propósito mostrar la templanza estoica de las mujeres que despiden a esposos e hijos camino a la guerra.  Sin embargo, también es un cuadro que reconoce a un pueblo que luchó al lado de Villa y de Zapata, pero que critica a un gobierno que dejó a ese pueblo en el olvido. En palabras del propio artista: “Una pintura no debe ser un comentario, sino el hecho mismo; no un reflejo, sino la luz misma; no una interpretación, sino la misma cosa por interpretar”.              

Cárdenas reconoció a las mujeres

En 1939, el presidente Lázaro Cárdenas emitió el decreto de veteranía para reconocer a un total de 432 mujeres por su participación en la Revolución Mexicana; para las revolucionarias ostentarse como veteranas fue el reconocimiento público de su participación en la lucha armada.

Por Raymundo Silva

"

Las mejores recomendaciones de libros están en El Podcast Literario

"


Compartir