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Las mentes maestras

estas mujeres, más allá de ser musas, fueron promotoras, editoras, psicólogas, asistentes, y pilares de sus esposos

CULTURA

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Mercedes Barcha Pardo, esposa de Gabriel García Márquez, fue su cómplice, amiga incondicional y amante. Amigos cercanos aseguran que Mercedes fue la gran novela de Gabo. Durante más de cinco décadas, ella fue la responsable la crianza de sus dos hijos y las tareas mundanas. Incluso, logró sortear su crisis económica, mientras él escribía Cien años de soledad. VÉRA NABOKOV El autor de Lolita, Vladimir Nabokov, la llamaba “mi asistente”, ya que corregía sus exámenes y lo sustituía en clase en la Universidad de Cornell, pero Véra fue su explotada esposa durante más de 50 años. Graduada de la Sorbona, abandonó su propia carrera para fungir como una suerte de guardaespaldas, aunque muchos la consideraban una madre o una amante celosa. Pese a sus múltiples infidelidades, él decía amarla. ANNA SNÍTKINA Se casó con Fiódor Dostoievski al mes de conocerlo, y lo ayudó a terminar la última versión de El jugador. Fue su secretaria y compañera durante sus últimos años de vida. Logró administrar su dinero, mientras el autor malgastaba su patrimonio en el jugo.Al morir, Snítkina se dedicó a hacer crecer el museo y obra del escritor, y se mantuvo soltera. TABITHA KING Casada con el autor de El resplandor, cuenta con más de 15 libros editados, además de ser activista humanitaria. Cuando Stephen King se encontraba en el proceso creativo de Carrie, Tabitha lo ayudó en todo para lograr la perspectiva femenina de su personaje. LEONARD WOOLF En su caso, él fue quien le dio el apellido a Virginia Stephen, además de su apoyo incondicional. Juntos fundaron Hogarth Press, que publicó a T.S. Elliot, entre otros. Leonard fue el gran soporte en la depresión de Virginia Woolf, y a él dedicó sus últimas líneas antes de suicidarse. [gallery size="large" ids="460885,460886,460887,460888,460889"]   Por REDACCIÓN EL HERALDO DE MÉXICO