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Adiós al pensador, Miguel León Portilla

El historiador, antropólogo, erudito del náhuatl y de su historia, falleció ayer a los 93 años, informó la Universidad Nacional Autónoma de México

CULTURA

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El más importante defensor de los pueblos indígenas de los últimos años, siempre carismático, bromista, reconocido dentro y fuera de México, el continuador del trabajo de su gran maestro Ángel María Garibay, falleció ayer a los 93 años. El filósofo e historiador, especialista en la lengua náhuatl, Miguel León-Portilla, dejó de existir después de una larga convalecencia por problemas respiratorios, que lo mantuvieron hospitalizado los últimos meses.

Las redes sociales se volcaron ayer en una retahíla de pesares; el presidente Andrés Manuel López Obrador trasmitió su mensaje: “Murió Miguel León-Portilla, pionero en los estudios de la filosofía, el lenguaje y la cultura náhuatl. Fue también un férreo defensor de las culturas originarias y publicó decenas de libros tan espléndidos, como La visión de los vencidos.

“Descanse en paz, un fuerte abrazo a su esposa Ascensión, a sus hijos, nietos, amigos y alumnos.”, remató el mandatario. El investigador emérito y doctor honoris causa por la UNAM, ingresó al Hospital Español el 12 de enero pasado, pero de acuerdo con la secretaría de Cultura, Alejandra Frausto, su familia pidió que se trasladara al Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán.

Desde la aparición de su Filosofía náhuatl estudiada en sus fuentes (1956), León-Portilla se convirtió en el más acucioso y obstinado defensor de la cuestión indígena, no resuelta hasta el día de su muerte: “Me preocupa que los indios no tengan personalidad jurídica como tal y me digo: ‘¿para qué quieren eso?, ¿cómo que para qué?’. Para que se respeten los acuerdos de San Andrés, para que se les reconozca, para que se les devuelvan sus tierras, para que tengan autonomía”, afirmó al cumplir 90 años.

De acuerdo con la Secretaría de Cultura federal, el homenaje de cuerpo presente será mañana, a partir de las 10:00, en el Palacio de Bellas Artes. Por su parte, la Máxima casa de estudios ofreció un reconocimiento póstumo al autor de su best-seller, Visión de los vencidos, traducido a más de una veintena de idiomas.

León-Portilla deja un legado que recoge el mundo indígena: su visión, su historia, sus creencias y tradiciones, su literatura, su pensamiento y sabiduría.

“He dicho muchas veces que tengo mucha juventud acumulada, pero ahora me dio un susto la vida; me siento ya casi totalmente recuperado y cumplo 90 años con mucha alegría”, afirmó al cumplir nueve décadas.

El halito de León-Portilla se apagó, pero su estela vital sigue resonando en el grito de la lucha indígena no resuelta.

Por Luis Carlos Sánchez


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