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Obra refleja encono maternal

CULTURA

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Laura recibe una llamada telefónica de su madre, le ha pedido que vaya a verla “urgente”, pues está a punto de morir. Esta es la primera escena de La nena, que bajó la dirección de Ángel Luna y el texto de Luis Enrique Gutiérrez Ortiz Monasterio Legom, se presenta hasta el 22 de julio en el Teatro Sergio Magaña. En esta puesta se plantea un amor entre dos personajes que ponen en tela de juicio los afectos que uno establece en sus relaciones familiares.   [gallery size="horizontal_medium" ids="318085,318086,318087,318088,318089,318090,318091,318092"]   La nena retrata, en 60 minutos, la relación entre mamá e hija, la cual está rota desde la infancia de Laura. “Cuando eras pequeña te decía que fueras por la pelota: corre imbécil, corre e ibas por ella, yo esperaba que te atropellara un camión”, le cuenta su madre durante su reencuentro. Entre reproches, mentiras y ofensas, ambas van hiriéndose con un humor ácido y crudo, que destapa rencores, frustraciones e ilusiones de la vida de cada una.  
Me interesaba reflejar este tema a partir de la referencia que tengo con mis dos abuelas, tienen carácter fuerte y son mal habladas. Quise hacer un homenaje a esas relaciones familiares que son disfuncionales”, explicó Luna.
  La protagonista, interpretada por Laura Castro, reclama a su progenitora la falta de cariño durante su juventud, “por tu culpa tengo un futuro gris”; ante esto, la mujer le confiesa que está muriendo de cáncer. Es precisamente este hecho, la muerte próxima de la madre, interpretada por la primera actriz Evangelina Martínez, la que hace que las dos tengan un ajuste de cuentas con el pasado.  
Es un personaje que disfruto; al principio me costó reconocer la frialdad que puede tener una madre, pero la realidad es que hay familias así, desgraciadamente los humanos somos tan imperfectos que este tipo de oscuridades y conflictos son verdaderos”, dijo Martínez.
  La hija estudió la carrera de teatro; sin embargo, trabaja en un aeropuerto en el área de inspección y seguridad, labor que la hace confrontarse con su destino “gris”, como dice ella.  
Estos personajes luchan, se enfrentan, salen adelante y de repente se ve vencidos ante el mundo, hasta llegar a sus límites; esto viene de una genealogía que hay que superar”, contó Laura Castro.
 
En estos tiempos políticos en que decimos que queremos cambiar el sistema, hay que empezar por la familia. Uno no quiere ser igual al otro, pero al final terminas por recibir la herencia de la violencia, del trato duro, como si fuera una condición para protegernos; Laura es un personaje que logra salir del seno familiar, pero esa herencia hace que se aniquile”, explicó el director.
  Conforme avanza la conversación, van saliendo verdades “a medias”, chantajes y una serie de confrontaciones que desvelan su identidad como “espejo”: cada una se reconoce en la otra.  
Es una invitación a reaccionar ante las relaciones parentales, donde uno tiene un conflicto fuerte y, a pesar de eso, termina repitiendo el patrón, nos ofrece la posibilidad de visualizarnos a la distancia, qué pasaría si decidiéramos cambiar”, concluyó el director.
  EL MONTAJE:
  • Se presenta todos los jueves y viernes a las 20:00 horas, sábado a las 19:00 y domingo a las 18:00 horas.
  • La obra pertenece a la compañía Xalapa Hace Teatro.
  • Se ambienta en un espacio (en su mayoría oscuro) con pocos elementos escénicos.
  • La producción es de Laura Castro y el diseño escénico de Roberto Paredes.
  Por SCARLETT LINDERO