Carmen Boullosa: 'La literatura ha sido siempre de mujeres"

Carmen Boullosa: 'La literatura ha sido siempre de mujeres"
Carmen Boullosa nació en una familia “católica y represiva”, según ha dicho, sin embargo, su voz crítica y su destacada pluma la han consolidado como una de las escritoras contemporáneas más importantes. Recientemente ha criticado el rol de las mujeres en la literatura universal y en el mundo literario, como en el caso de El libro de Ana, su novela más reciente, en la cual decidió homenajear a este personaje para “darle el lugar que merece”. Con 19 libros publicados y más de 40 años de trayectoria, la autora reconoce que “la literatura siempre ha sido de las mujeres y no sólo en México, sino en Latinoamérica, voces como la de Nellie Campobello, Alfonsina Storni y Verónica Ocampo, quienes suelen ser relegadas a la esquina de nuestro mapa, tuvieron una voz potente y un papel brillante en la escritura femenina”. ¿Qué piensas del movimiento Me Too? Soy parte de una generación que fue muy activa en las temáticas de mujeres. Hubo un rechazo al movimiento feminista, un rechazo comprensible por un lado y por otro, insostenible. La llegada de Trump al poder generó este movimiento fuertísimo. Provocó un impacto enorme en la cultura popular y en los ambientes laborales; es importante por razones obvias, pero me problematiza un poco que esta ola de mujeres furiosas, justificablemente furiosas, a veces levanta partes del tsunami, y piden, por ejemplo, que descuelguen obras de arte clásicas porque las consideran ofensivas por el trato hacia la mujer. Simpatizo con el movimiento, pero me preocupa que la rabia, que nunca es buena consejera, arrase con lo que se construye. ¿Por qué enfocarte en un clásico como Ana Karenina? ¿Qué sería de nosotros sin los clásicos? La literatura ha sido siempre un espacio de meditación y construcción de un universo creado. En el caso de Ana Karenina regresé a la obra de León Tolstoi por azares de destino, fue donde leí que Ana escribió un libro que no volvió a ser mencionado; decidí darle el libro por solidaridad con Ana, por hacer un ejercicio de justicia, me pareció que era un espacio para narrar que tenía mucho júbilo, me atraía su apetito erótico y despierto. Por otro lado, la vida de Tolstoi dejaba mucho que desear, fue algo personal. ¿Cuál es el panorama de las escritoras mexicanas? En el caso de mi generación, que puedo juzgar bien, decir mujer poeta, era sinónimo de decir buen poeta. Fue algo increíble, todas éramos buenísimas, fue un aire que agradó; luego hubo un cambio de criterio cuando los best sellers mexicanos eran de mujeres y con escritoras, como Laura Esquivel e Isabel Allende se creó una irritación en el medio literario, decir mujer escritora se volvió mala o mediocre. No es que yo lo considere, así se dio, pero todas éramos mujeres maravillosas. Y en el mundo literario, ¿sigue imperando la presencia de voces masculinas? Sí, en el pasado Festival de Letras de Tepic, por ejemplo, casi me voy para atrás. En la Lectura de gala había 17 autores y sólo dos mujeres, que era una escritora de EU y su traductora. No me explico, ya estuvo bueno, ¿no? Hay que decirlo, con escritoras como Verónica Gerber, Sara Uribe, Fernanda Melchor, Gabriela Jauregui, entre muchas otras más, se habla de una presencia femenina en las letras muy importante, se han posicionado bien. Vuelvo a lo mismo: la literatura siempre ha sido nuestra. Por Scarlett Lindero

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