Documenta el neomuralismo

CULTURA

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El arte urbano es ese monstruo que expande sus coloridas garras en todo el mundo. En México, hay un clan de aristas que se están apropiando del espacio público para traer a las calles un nuevo concepto de aquel que crearon José Clemente Orozco, David Alfaro Siqueiros y Diego Rivera, los tres grandes engendros y maestros del muralismo mexicano posrevolucionario. Se trata de artistas que se identifican, primero, por una coincidencia generacional "nacieron entre 1980 y 1989, ése es el primer registro para identificar a estos artistas, que, por otro lado, se distinguen por el uso de simbolismos y deidades de la filosofía prehispánica mexicana", explicó Cynthia Arvide, autora de Muros Somos. Los nuevos muralistas mexicanos (La Cifra, 2017), el primer libro que registra esta ola de nuevos lienzos que están marcando una genealogía dentro del arte urbano mexicano. Lee más: El artista urbano tridimensional Edgar Mueller intervendrá la ciudad Arvide comenzó a investigar quiénes eran estos muralistas que estaban irrumpiendo en la escena contemporánea y decidió que los murales deberían tener rostro: comenzó a contar sus historias.
"Me di cuenta que había libros con fotografías y algunos blogs que los ubicaban pero no quería hacer un registro de imágenes solamente, quise contar quiénes son estos artistas. En la época del muralismo mexicano a los grandes muralistas se les fotografiaba y se les reconocía, ésa fue mi principal inquietud, saber quiénes estaban detrás de los nuevos muros de la ciudad".
Con apoyo del fotógrafo Federico Gama, la periodista fue siguiendo los trazos de estos artistas y así compiló 20 historias de los artistas Saner, Sego, Jesús Benítez, Germen Crew, Seher One, Smithe, Diego Zelaya, Norte, Rod Villa, Jorge Tellaeche, Lesuperdemon, Minoz, Neuzz, Fusca, Paola Delfín, Alfredo Libre Gutiérrez, Spaik, Colectivo Chachachá, Cix y Alegría del Prado. "Existe una gran variedad de voces, estilos, técnicas y temas en este conjunto de artistas. Hay quienes comenzaron haciendo grafiti y naturalmente se inclinaron después por el arte urbano", dice en la introducción del libro. Sobre las categorías de artistas, apunta: "Muchos de ellos rechazan las etiquetas, no se sienten cómodos con la descripción de artista urbano, pues la mayoría trabajó en varios campos y disciplinas de manera simultánea; su obra se exhibe tanto en galerías, bardas, carteles, playeras o portadas de disco" Por Scarlett Lindero, fotos Leslie Pérez