Viven hostilidad a diario

Usuarias del STC acusan la falta de preparación de policías para facilitar denuncias y la indiferencia los varones

UNIDAS EN LA CAUSA. Un grupo de mujeres víctimas de la violencia acudió a las instalaciones de la Procuraduría General de Justicia. Fotos: Teresa López y Lizeth Gómez
UNIDAS EN LA CAUSA. Un grupo de mujeres víctimas de la violencia acudió a las instalaciones de la Procuraduría General de Justicia. Fotos: Teresa López y Lizeth Gómez

Mariana Ramos, 19 años y estudiante del IPN, tenía la intención, acompañada de una amiga, de presentar una denuncia tras ser acosada en el Metro.

El policía que las atendió les dijo que el trámite sería largo y sin el responsable presente no se podía hacer nada.

Mariana optó entonces por el Metrobús como primera opción de transporte público al considerar que la seguridad y los espacios exclusivos están mejor estructurados.

De acuerdo con datos del Sistema de Transporte Colectivo (STC), de enero a octubre de 2019, se abrieron 437 carpetas de investigación y remitieron a 35 personas ante el juzgado cívico por agresiones sexuales.


COMO SI NADA. Pese a estar señalizados, los vagones son invadidos. Fotos: Teresa López y Lizeth Gómez

Cuando viaja en Metro, Mariana lo hace en los vagones exclusivos, espacio que –dice– está muy bien… (pues) en otros ciertas personas hacen incómodo el traslado, más cuando vienes con falda.

En la Línea 3, Catalina Hernández prefiere viajar en los vagones rosas debido a la falta de respeto que ha sufrido en los mixtos.

Luego se acercan mucho y las groserías que a veces hacen, dijo, al tiempo que aprobó la medida de zonas exclusivas.

En la estación Chilpancingo dos jóvenes se suben al convoy, una mujer los ve. Son vagones exclusivos, dice, y de inmediato los hombres toman sus cosas y descienden.

Pero a ellos le siguen otros que no saben que es un espacio destinado exclusivamente a las mujeres. No hay un policía que vigile que se respete la restricción, pues en otro vagón exclusivo viajan tres hombres jóvenes y dos de la tercera edad sin ser molestados.


OÍDOS SORDOS. Es común ver a diario a varones ocupar espacios de mujeres. Fotos: Teresa López y Lizeth Gómez

El Heraldo de México realizó un recorrido por estaciones de las Líneas 3, 9 y 12 y la escena se replicó.

Hay veces en que, por ejemplo, en este horario (15:00 horas) no hay policías que vigilen que realmente no se metan a los vagones de las mujeres, únicamente es en la hora pico, en las mañanas o en las tardes, subrayó Catalina.

En la Línea Dorada un policía que observó a dos hombres en el área para mujeres y acto seguido les pidió sin alterarse dirigirse a la zona mixta.

Creo que lo que hace más falta es tener seguridad o al menos tener policías más capacitados, subrayó Mariana.

Dana Corres, experta en movilidad y activista, consideró que se trata de una medida necesaria, aunque es necesario obtener estadísticas de su aplicación que generen políticas públicas.

Ya tenemos muchos años con ellas sin que tengamos indicadores claros que digan que está bajando el acoso, que las mujeres se sienten cada vez más seguras o que se haya fortalecido el mecanismo de denuncia, expuso.

Corres indicó que las características del transporte, en el cual las frecuencias son bajas y la gente va amontonada, de alguna forma, favorecen el acoso.

Ayer, unas 30 mujeres acudieron a la PGJ capitalina, para exigir justicia y seguridad para las mujeres, así como garantizar que el proceso de denuncia sea el adecuado.

El Sistema de Transporte Colectivo reportó que de las denuncias en los primeros 10 meses del año, hubo 343 desistimientos, es decir, las denunciantes ya no continuaron con el proceso.

POR LIZETH GÓMEZ DE ANDA

abr

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