Que nadie nos olvide: ‘Mamita, ya no estoy’: Fátima

La FGR señaló que los asesinatos de mujeres por motivos de género han crecido 137% en los últimos cinco años en México; aquí tres casos

RECUERDO. El 5 de febrero colocaron un memorial para la pequeña. Foto: CUARTOSCURO

Margarita, de Rubén Darío, era el poema favorito de Fátima Varinia Quintana Gutiérrez, una niña de 12 años que disfrutaba cuando su madre se lo recitaba. Fátima fue violada, apuñalada y lapidada por tres hombres en Lerma, Estado de México.

El jueves 5 de febrero de 2015, Fátima se levantó temprano para ir a la escuela; al llegar la tarde, ya no apareció. Sus hermanos y vecinos de La Lupita Casas Viejas salieron a buscarla porque se había perdido.

Con los ojos cerrados y la voz cortada, Lorena Gutiérrez recuerda el momento en el que sintió que Fátima le dijo: Mamita, ya no estoy.

Sandy, amiga y compañera de Tatis fue la última persona que la vio con vida y quien encaró a los asesinos. Ellos negaban haberla visto una y otra vez.

 

Luis Ángel y Misael Atayde Reyes, vecinos de toda la vida de Fátima, así como un tercer sujeto, huyeron cuando la familia de la menor ingresó a su domicilio y hallaron ropa y sangre.

El cuerpo de la pequeña se encontró bajo ramas, lodo, tierra y una llanta. Luis Ángel fue sentenciado a 73 años ocho meses de prisión. Misael, por ser menor de edad, sale de prisión este año.

Por Paola Sánchez Castro

lctl

¿Te gustó este contenido?



Escribe al menos una palabra.