Centro Histórico en proceso de degradación: Dunia Ludlow

La próxima titular de la Autoridad del Centro Histórico confía en recobrar la grandeza del primer cuadro de la capital del país

Centro Histórico  en proceso de degradación: Dunia Ludlow. Foto: Especial
Centro Histórico en proceso de degradación: Dunia Ludlow. Foto: Especial

El reto más grande para preservar el Centro Histórico de la Ciudad de México es recuperar la gestión de servicios: limpieza, alumbrado y seguridad, cuyas atribuciones estaban en manos de otras dependencias, dijo Dunia Ludlow, quien será la próxima titular de la Autoridad del Centro Histórico.

En entrevista con El Heraldo de México, la ex diputada local de la séptima legislatura destacó que el Centro Histórico entró en un proceso de degradación.

 

Allí están los indicadores de inseguridad, de cómo se ha expandido el comercio en vía pública, cómo se han diseminado las chelerías.

Con la entrada en vigor de la Constitución local, el artículo 18 señala que el Centro Histórico quedará bajo la responsabilidad directa de la Jefatura de Gobierno, a través de la autoridad, cuya coordinación justamente recaerá en Ludlow.

Dentro de las actividades y atribuciones de la autoridad, el reto más grande es lograr que por la gestión, en cuanto a servicios urbanos, la gente vaya y lo disfrute, subrayó.

Recordó que hace unos años el Centro Histórico era impecable, limpio, las cámaras funcionaban perfectamente y el mantenimiento que tenía te invitaba a preservarlo y a ir a cualquier hora del día.

Detalló que por ello es necesario entrar en un proceso de recuperación y renovación que contemple incluso regresarle la capacidad habitacional, sin que eso signifique iniciar un proceso de gentrificación, para lo cual es necesario dar certeza jurídica a quienes habitan esa zona de la ciudad.

Actualmente, aseveró, sólo 30 por ciento del Centro Histórico, en el perímetro A y B, es de uso habitacional, con un total de mil 798 lotes destinados para tal fin.

Consideró que en el proceso de gestión se debe evitar que las mejoras supongan la salida de los habitantes y, por el contrario, se regularicen las escrituras de viviendas y comercios en la zona.

Es una deuda grandísima que viene desde 1985, cuando varios predios que se dieron a la gente, por algún problema que tenían, el Estado no ha cumplido con darles la escritura de sus casas y al final una escritura es como el acta de nacimiento, añadió.

Ludlow destacó que desde hace años no se habían visto en el Centro tantos vendedores ambulantes, luego de su reubicación, por lo cual es necesario que en los lugares donde se intervino y hubo una inversión del gobierno para el reordenamiento, se hagan cumplir los acuerdos y normativas para evitar un deterioro sistemático.

 

Por Lizeth Gómez de Anda

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