Brujas en la CDMX; conoce los mitos y leyendas de la capital

Los habitantes de Xochimilco aseguran que en una ocasión lograron capturar a una de estas hechiceras en uno de sus pueblos

Estas leyendas son parte de la cultura de los mexicanos. FOTO: ESpecial

Algunas de las regiones rurales de la Ciudad de México aún cuentan con la oralidad de leyendas y mitos mexicanos que son comunicados de las personas mayores a los niños.

Gran parte de estas anécdotas son aterradoras y forman parte del folclor del país y sobre todo de la zona sur oriente de la capital de la República Mexicana.

Las alcaldía en las que más se cuentan estas anécdotas son Tlalpan, Tláhac, Xochimilco y Milpa Alta. Su cercanía con las zonas agrícolas, la falta de servicios de electricidad en la antigüedad y su basta vegetación hicieron que las historias de estos puntos fueran más verosímiles a lo largo del tiempo.

Hechiceras de fuego

En zonas como San Miguel y Santo Tomás Ajusco, ubicadas en la alcaldía Tlalpan, se tiene la idea de que las brujas pueden convertirse en bolas de fuego que pasean sobre el cielo.

Algunos creen que estos avistamientos eran globos aerostáticos; sin embargo, los habitantes de estos puntos originarios aseguran que los chilangos de antes podían ver a estas hechiceras surcar los aires.

Uno de los puntos donde se llevó a cabo uno de estos avistamientos fue en las inmediaciones del Xitle, un volcán inactivo cerca de la zona, en el cual hay diversas cuevas en las que se consideraba que había situaciones paranormales.

En el caso de San Francisco Tlaltenco, ubicado en Tláhuac, se asegura que estas bolas en llamas eran vistas en los cerros, donde se les podía ver bailar sobre el aire.

Capturaron una

En Xochimilco se creía que existía la bruja de Xaltocan, la cual aseguran los lugareños haber logrado capturar.

De acuerdo con el relato, una mujer asegura que su familia se dirigía a una feria del pueblo, para lo cual se abrió paso a través de une región boscosa y a oscuras cuando ella y sus parientes escucharon a una mujer llorando.

Después de buscarla durante horas, vieron que había una mujer sobre un árbol que les pidió que la ayudarán a bajar. Cuando la pusieron sobre el piso, estas personas se dieron cuenta de que la señora no tenía pies y llevaba sangre en una olla.

Según lo narrado, la mujer fue llevada a la presidencia municipal, donde la supuesta bruja dijo que venía de Morelos y se dedicaba a chupar la sangre de los bebés del lugar. Tras enviar a los habitantes del lugar por sus piernas hasta su casa, la hechicera tuvo que escapar para evitar que la quemaran.

Guajolotes y partes desprendibles

Estas comunidades también creen que las brujas optan por tomar la forma de aves similares a los guajolotes para poder capturar a los niños malcriados y llevárselos.

Tanto en Xochimilco como en Tláhuac se asegura que este tipo de criaturas suele desprenderse de los pies para poder transformarse en aves o en llamas.

Estas articulaciones deben estar ocultas en sus casas y las hechiceras deben cubrir las uniones entre ellas y sus muñones con ceniza para evitar que estas queden inutilizables. Según el mito, si la bruja no puede encontrar sus partes enfrenta la muerte.

Por: Redacción Digital El Heraldo de México
GDM

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