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Alma Patricia es una de las 11 mil 500 mujeres que pertenecen a la Secretaría de Marina

FUERTE Y PREPARADA. Alma Patricia Villa Rangel tiene 27 años y es teniente con una ingeniería en Logística en la Heroica Escuela Naval Militar. Foto: Especial

Para Alma Patricia Villa Rangel, una de las principales satisfacciones que le deja el pertenecer a la Secretaría de Marina (Semar) es apoyar con sus conocimientos para que la institución naval siempre esté preparada para ayudar a la población.

Ella es una de las cerca de 11 mil 500 mujeres que pertenecen a la Semar, y que representan 19 por ciento de la fuerza total de la secretaría, que es la mejor evaluada por la ciudadanía en percepción de desempeño en prevenir y combatir la delincuencia, con 85.5 por ciento.

Señaló con orgullo que ahora es teniente de fragata del Servicio de Logística Naval, meta que alcanzó después de estudiar durante cinco años Ingeniería en Logística.

Adaptarse al medio militar no fue sencillo para ella cuando decidió estudiar en la Heroica Escuela Naval Militar, pero agradece el periodo de acoplamiento de tres meses que los alumnos tienen para acoplarse. La mayor satisfacción es haber concluido mis estudios y seguir sirviendo a la institución, señaló la joven que estudió esta carrera de 2010 a 2015.

 

La adaptación es difícil, pero como todo en la vida, uno se adapta a adquirir nuevos conocimientos, nuevas disciplinas, llevar cierta rutina, agregó.

 

En la Universidad Naval, Alma Patricia es responsable de labores como el control de personal.

Lo que hago es verificar que todos los planteles que pertenecen a la Secretaría de Marina, tanto a nivel profesional como a nivel técnico profesional, que también tenemos cinco escuelas y los centros de capacitación, tengan cubiertas sus planillas para que tengan un buen funcionamiento…

Me encuentro en la Rectoría de la Universidad Naval, el fin específico es adiestrar, formar y capacitar al personal de la Secretaría de Marina, señaló.

La joven de 27 años recordó que durante su formación naval fue enviada a una base aeronaval en Veracruz y al Buque Usumacinta.

Asimismo destacó los beneficios de estudiar en los establecimientos educativos navales, pues las personas que ingresan tienen una beca al 100 por ciento, se les da alojamiento, alimentación, útiles escolares, uniformes, servicio médico y una pensión recreativa estudiantil que consiste en un apoyo económico al estudiante para gastos menores durante el tiempo que están internados.

Vemos temas relacionados con cuestiones militares, hacemos viajes de prácticas, independientemente de la carrera, tenemos que estar embarcados por cierto tiempo, hacemos prácticas en buques, aeronaves y batallones de la Secretaría de Marina, todo esto con el fin de que todas las carreras estemos compenetradas a un mismo fin, que es estar en la institución siempre bien posicionada en el sentido de que estamos para el apoyo a la población, expresó.

Por Diana Martínez

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