La moral de AMLO… un  árbol que da moras

La moral de AMLO… un árbol que da moras

López Obrador carece de cualquier autoridad para hablar precisamente de moral, porque tiene entre sus filas a personajes de cuestionada honestidad

Meade y AMLO: a lidiar con corruptos y autoritarios

Meade y AMLO: a lidiar con corruptos y autoritarios

Andrés Manuel López Obrador y José Antonio Meade nos deben un deslinde urgente y contundente

Conservadores de clóset

Conservadores de clóset

Políticos y gobernantes sólo son un reflejo de una ciudadanía liberal en lo público, pero derechizada en la intimidad

Injusticias contra el pueblo polaco

Injusticias contra el pueblo polaco

Es injusto para el pueblo Polaco atribuirle crímenes durante el Tercer Reich alemán; como injusto es encarcelar tres años a quien lo diga

Borran la historia, pero no la memoria

Borran la historia, pero no la memoria

El presidente de Polonia pretende desaparecer de la conciencia de sus ciudadanos crímenes como los que se cometieron en el campo de exterminio nazi de Auschwitz, en territorio polaco

El voto es emocional, no racional

El voto es emocional, no racional

No es casual que las campañas de los candidatos tengan el mismo corte mercadológico de un comercial para vender licuadoras, colchones o frituras

Seis de cada 10 jóvenes no votan

Seis de cada 10 jóvenes no votan

El reto, para los tres candidatos y para el Instituto Nacional Electoral no es, pues, ganarse la simpatía de los jóvenes, sino convencerlos de que acudan a votar

Mala nota de Meade con el magisterio

Mala nota de Meade con el magisterio

Le están comiendo el mandado a José Antonio Meade con el magisterio, que representa un millón 200 mil votos

De la digitocracia a  la legión de idiotas

De la digitocracia a la legión de idiotas

En las redes, espacio donde estorban las urnas, ya eligieron a su virtual ganador de la elección presidencial

México, acechado por la maldad

México, acechado por la maldad

México está así en el actual proceso electoral: polarizado, con rencor, enojado y violento en extremo hasta en los discursos. Al borde, pues, de la ponerización