Una alternativa ante la desigualdad

Disparos es una cinta nominada al mejor documental iberoamericano dentro del FICG 34, inspirada en la historia de un fotoperiodista, egresado de los talleres impartidos en el FARO de Oriente

Uno de los grandes retos para “Disparos” fue crear un lenguaje cinematográfico que fusionará la estética de la imagen, con la historia de un país
Uno de los grandes retos para “Disparos” fue crear un lenguaje cinematográfico que fusionará la estética de la imagen, con la historia de un país FOTO: Leslie Pérez

Rodrigo Hernández y Elpida Nikou son dos jóvenes directores que inician su camino en el séptimo arte con su primer largometraje, que pretende mostrar la evolución de la violencia en México, a través de quienes la viven a diario, comentó Hernández.

Iztapalapa fue la sede de esta cinta y en sus calles se observan autos protegidos por rejas de metal, postes con cámaras de seguridad que sostienen pancartas con frases de alerta: Si te vemos robando te vamos a linchar. El miedo y hartazgo se respiran en el aire. Desde adentro de las casas se escuchan detonaciones de arma de fuego a deshoras, en cualquier instante, las balas harán caer inerte a uno de esos jóvenes acostumbrados a realizar asaltos callejeros, horas después los disparos retumbarán de nuevo. Esta vez, responden al sonido emitido por una cámara fotográfica, detrás de la lente se observa a Jair Cabrera, fotoperiodista, quien encontró un faro en la oscuridad para sobrevivir en una de las alcaldías consideradas como foco rojo en la Ciudad de México.

He visto morir a mis amigos; jóvenes que no tuvieron una oportunidad de soñar. Cuando tomé una foto por primera vez y en un cuarto oscuro vi aparecer la imagen en papel fotográfico, tras el proceso de revelado, fue como magia, que modificó la percepción de lo que podía alcanzar a ser afirmó Cabrera.

Para los realizadores de este documental, la Fábrica de Artes y Oficios de Oriente, (FARO) y en específico el taller de fotografía impartido por Jesús Villaseca, es impactante ver cómo ha logrado brindar empoderamiento a los alumnos, que provienen de zonas marginadas, hoy en día, en la capital del país, cada medio de comunicación impreso tiene entre sus filas al menos a dos egresados de este curso, puntualizó Hernández.

En México, el asesinato a periodistas, por temas relacionados con su labor informativa, es alarmante, según cifras del informe emitido por artículo 19, en los últimos años, se han registrado 123 casos, por eso es importante realizar un trabajo desde los barrios, para mostrar cómo es la vida cotidiana de quienes interactúan con la violencia de una manera tan directa. En este caso, al ser el protagonista un fotógrafo de nota roja, es mucho más vulnerable, la cámara le abrió puertas de salida, pero también lo colocó en el centro de atención ante grupos delincuenciales, que no quieren ser exhibidos o denunciados, mencionó Nikou.

El mito del periodista de guerra súper héroe no existe. Hay que reconocer que la gente que verdaderamente se juega la vida, son los que están diarmente en la calle, los que documentan su entorno directo, por eso, es necesario generar un ambiente de empatía hacía la profesión, pero también hacía la gente que vive bajo condiciones de desigualdad, sintetizó Hernández.

Uno de los grandes retos para Disparos fue crear un lenguaje cinematográfico que fusionará la estética de la imagen, con la historia de un país.

Por Leslie Pérez

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