Tenochtitlán reconstruída con Legos

Logró lo que parecía una utopía: reconstruir el Centro Histórico tal y como era la antigua Tenochtitlán, gracias a Lego Worlds

Tenochtitlán reconstruída con Legos

El arquitecto Julio Amezcua sobrepasó los límites de la imaginación y logró lo que parecía una utopía: reconstruir el Centro Histórico tal y como era la antigua Tenochtitlán, gracias a Lego Worlds, un videojuego que permite reconstruir espacios compuestos por ladrillos de Lego en un mundo generado por procedimientos 3D.

La idea fue de Lego Worlds y buscaron a alguien que tuviera conocimientos de arquitectura, urbanismo, proyectos de ciudad, además de cuestiones de tecnología y procesos de fabricación que hacen que un proyecto como este sea posible, explica Amezcua.

Lego se interesó en trabajar con esta zona de la Ciudad de México porque es de los pocos espacios democráticos que aún existen, que cualquiera reconoce y por su relevancia histórica. De acuerdo con Amezcua, este sitio ayuda a respetar al México actual y al antiguo.

El juego se trata de imaginar el primer cuadrante de la ciudad como era hace 500 años al mezclarlo con la actualidad con ayuda de la tecnología. Las características del terreno y el entorno pueden modificarse cuantas veces se quiera mediante diversas herramientas. El juego combina estructuras actuales con vegetación y sistemas de agua, además de utilizar vehículos y distintos personajes.

El proyecto también plantea soluciones para temas de higiene, limpieza seguridad, sustentabilidad y urbanismo. Se trata de entender como estábamos organizados de una manera más cooperativa y menos competitiva. Eso hacía que el ciclo natural del día fuera mu- cho más ameno, Amezcua explica que esa fue la base para recrear el Zócalo con las herramientas de Lego y que a partir de ahí cada quien pueda moverlo mientras juega.

Esta reconstrucción en Lego permitirá comprender constantes cambios, ya que es una plataforma muy amigable.

¿CÓMO TRABAJARON?

● Amezcua, su equipo y un gamer realizaron largas sesiones de trabajo a distancia como si estuvieran físicamente en un mismo lugar y, que gracias a la tecnología, resultaron muy fluidas.

En un proceso de alrededor de seis semanas, el gamer hizo posible la parte digital y se generó una narrativa en conjunto. Son procesos muy divertidos porque no estás acostumbrado a trabajar en plataformas digitales sino en el mundo físico.

Lo que nos falta a todos es regresar a la imaginación, dice Amezcua sobre la realización.

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