Tania Pérez Salas, 25 años bailando

Una de las piezas de Tania que han tenido mayor aceptación en los últimos años ha sido “Macho Men XXI”

Foto: Pablo Salazar Solís
Foto: Pablo Salazar Solís

En 1994 la coreógrafa Tania Pérez Salas abrió su compañía de baile después de haber ganado –un año antes– el Premio Nacional de Danza.

Empecé a bailar desde los cinco años, no me reconocía con ningún lenguaje y estilo de los lugares en donde antes había estado, por eso decidí crear mi propio concepto, dijo.

Desde que abrió su escuela de baile, la cual lleva su nombre, han sido invitados a participar a encuentros dancísticos internacionales como al Festival de Danza Latinoamericano en Montreal, la Biennale de la Danse de Lyon y el Festival de Oriente-Occidente de Italia.

El discurso de su compañía, contó, tiene que ver con una misión estética y social, desde que iniciamos nos ha interesado abordar no sólo la cultura folclórica de nuestro país, si no temas universales como los roles de género o el amor, contó la Premio Nacional y Continental de Coreografía de 1994.

Con Invocaciones, una de sus primeras obras, y Macho Man XXI, de las últimas, su intención ha sido mostrar que cada pieza tenga su propia personalidad, por ello considera al movimiento como un laboratorio, debe haber una lealtad estética y que podamos lograrlo a través de la gente, que se vuelvan partícipes.

Una de las piezas de Tania que han tenido mayor aceptación en los últimos años ha sido Macho Men XXI, en la cual abordó la violencia de género, el abuso verbal y psicológico hacia la mujer, en esta obra se apoyó con música de Nortec Collective, Tijuana Sound Machine y Dandy del Sur, lo que demuestra su capacidad de crear híbridos de temas y estilos en la escena contemporánea.

Cada trabajo de la bailarina deriva de experiencias personales, lo que le ha permitido conectarse con cada una de las obras y discursos, como Invocaciones, la cual le dedicó al poeta Vicente Huidobro, y Ex stasis, donde abordó el lenguaje de su cuerpo con la danza.

Sobre la escena dancística en México dijo que siempre está en constante cambio, pero que la escuela de la coreografía en el país es joven aún, como es naciente se están explorando distintos estilos y formas, no hay una identidad aún que nos defina porque recién está creciendo.

La bailarina, que desde que fundó su academia ha sido becada con el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (FONCA), y reconocida por el Centro Nacional de las Artes (Cenart), la UNAM y el INBA, dijo que la gente que gestiona la cultura en México, a pesar de los recortes, ha sabido dividir bien el presupuesto castigado para apoyar a los artistas.

El 13 de junio presentó Relligare para celebrar sus 25 años, en el Palacio de Bellas Artes.

Por Scarlett Lindero

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