Siguen los pasos de Elisa

Desde hace ocho años, la primera bailarina ha trabajado en promover el arte de la danza y en impulsar el talento de niños y jóvenes mexicanos a través de su fundación

FUNDACIÓN. Hay 111 beneficiarios anualmente en su programa. Foto: LESLIE PÉREZ
FUNDACIÓN. Hay 111 beneficiarios anualmente en su programa. Foto: LESLIE PÉREZ

Cinco días antes de que Elisa Carrillo recibiera la Benois de la Danse, en Moscú; a 10 mil kilómetros de distancia, en Toluca, un grupo de prospectos dancísticos busca cumplir el sueño que ella ha recorrido.

Son ilusiones compartidas. Pues con la presencia de estos chicos, la bailarina oriunda de Texcoco da cuenta que sí existen talentos escondidos en su tierra y que se están encaminando a convertirse en exponentes de la danza en México.

En el Museo de Arte Moderno del Estado de México, Dulce práctica sus posiciones ante la cámara, se molesta un poco porque quería presumir un paso que ya había dominado, aunque al final lo ejecuta.

Ella tiene nueve años y vive en Lerma, recuerda que conoció el ballet desde los cuatro. De ahí pasó a una academia donde a su madre le comentaron que existía una beca.

Dulce es parte de los 111 beneficiarios de la Beca Elisa Carrillo Cabrera, la cual es entregada por la Secretaría de Cultura del Estado de México, en conjunto, la fundación de la bailarina, a fin de que nuevos talentos no abandonen la danza.

Mi mamá me dijo que me iban a dar un apoyo por lo que hago. Con eso me compra mis vestuarios. También con eso me lleva a bailar a muchos lados de Toluca y a México, recuerda la menor, quien anhela ser una figura internacional.

En otra esquina se encuentra Elizabeth, de siete años y quien lleva cuatro practicando. Así como Elisa, ella es una muestra del esfuerzo, pues éste es su primer año en conseguir la beca tras varios intentos fallidos.

Estuve intentando tres veces y hasta ahorita tuve la posibilidad de entrar. Me siento muy comprometida, destaca.

Al preguntarle cuál es su sueño cuando sea grande, la niña admite que quiere ser como Elisa, a quien saludó en un encuentro con sus becados y con la que se tomó una selfie.

Camila, de 12 años, lleva practicando desde los siete en una academia particular, sin embargo, su maestra le expuso a sus padres que la menor tenía talento y condición física, por lo que les sugirió aplicar.

Tienes que tener experiencia en el escenario porque te pones muy nerviosa, entonces tienes que practicar para que te salgan las cosas, explica la joven, quien ha presentado Don Quijote y El Lago de los Cisnes.

Las menores son parte de la categoría principiante del programa de impulso cultural, el cual otorga 100 apoyos de manutención de 900 pesos mensuales durante 12 meses.

Por JOSÉ RÍOS

¿Te gustó este contenido?