Relato desde la memoria

En 'El sistema del tacto', la chilena indaga sobre la migración y la necesidad de construirse en un nuevo lugar

Su trabajo ha sido traducido a diferentes idiomas, como italiano, francés, danés y coreano. Foto: Pablo Salazar. Arte: Paul D. Perdomo.
Su trabajo ha sido traducido a diferentes idiomas, como italiano, francés, danés y coreano. Foto: Pablo Salazar. Arte: Paul D. Perdomo.

Alejandra Costamagna (Santiago de Chile, 1970) hurgó en el baúl de los recuerdos. Esa caja de pandora bajo resguardo de la familia donde a veces hay más ficción que realidad. Y de esta memoria construida con retazos de fotografías, documentos y notas nació El sistema del tacto, relato finalista del Premio Herralde de Novela 2019.

Se trata de la historia de la joven Ania, quien debe visitar a su tío enfermo Agustín en representación de su familia. Es un viaje de mil 500 kilómetros que representa una suerte de fuga de un presente inconforme. Escapar de una familia de la que no entiende su pasado, cruzar las fronteras de su propia memoria para saber quién es.

La novela es entonces una indagación sobre los recuerdos, las añoranzas, la migración, la familia, la necesidad de construirse en un nuevo lugar, en un nuevo presente.

Todos los materiales, fotografías, vestigios del pasado que encontré me hicieron pensar en la historia también, no como identidad, sino un paso a una zona de muchas fantasmagorías que siguen haciendo mucha resonancia, refiere la autora.

La novela nació como una suerte de no ficción, a partir de la memoria de la propia escritora y su familia. Pronto, dice, se convirtió en un rompecabezas donde la realidad y ficción se fusionaron en un vaivén de imaginación. Entonces el libro ya no habla de Costamagna, sino de quienes llegaron a América huyendo de Europa en el siglo XX.

Así la migración es uno de los ejes conductores de la novela; no entendida como ahora, donde familias completas huyen de sus lugares de origen por la violencia constante o una carencia interminable. Sino una migración que representa el inicio de una nueva vida en un país que los recibe positivamente.

Los personajes más jóvenes tienen un desarraigo que tiene que ver con no obedecer a los mandatos familiares, se sienten extranjeros en su propia ciudad.

Costamagna aclara que el hilado de historias convirtió a este libro en un rompecabezas de ficciones. Es como si trabajara desde algo familiar proyectado hacia la ficción.

Por Sonia Ávila


lctl

¿Te gustó este contenido?