Leopoldo Sánchez quiere divertir con sus historias

Leopoldo Sánchez Duarte presentó una nueva compilación de cuentos

Para Sánchez Duarte, en tanto, el cuento debe contener eso que se ha dado en llamar la vuelta de tuerca. FOTO: Pablo Salzar
Para Sánchez Duarte, en tanto, el cuento debe contener eso que se ha dado en llamar la vuelta de tuerca. FOTO: Pablo Salzar

Provocar el solaz del lector, divertir, pero también despertar reflexiones serias, busca el abogado y escritor, Leopoldo Sánchez Duarte con las historias que ha reunido en su más reciente publicación La consorte, el caballo del diablo y cuentos varios (Laberinto Ediciones, 2019), ejemplar presentado en la Ciudad de México.

Mis temas son muy variados, como lo dijo (el periodista Rafael) Cardona, algunos son buenos, algunos regulares, algunos malos seguramente, pero bueno es una recopilación de cuentos con diversidad temática, breves como debe ser el cuento y que creo, cumplen con un objetivo: lograr el divertimento, el solaz del lector, pero también despertar reflexiones serias en relación a las historias que toca, señaló el autor de cuentos que giran en torno a situaciones campiranas.

Además de Cardona, acompañaron a Sánchez Duarte el abogado y periodista Franco Carreño, quien recordó que su amistad con el autor se remonta a 1965 cuando fueron compañeros en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México.

 

Fuimos compañeros y desde entonces somos amigos. Él ha incursionado también en otros campos, es muy buen escultor, ha compuesto canciones y es autor de una novela (La antesala del poder, Resistencia, 2013), estos cuentos son relatos breves pero muy bien realizados, afirmó.

 

Carreño agregó sobre los 16 cuentos que conforman La consorte, el caballo del diablo y cuentos varios: están rodeados de escenarios que nos conducen por claroscuros revolucionarios como en ‘Ahí viene la bola’, cuya destreza histórica nos sumerge en un México del pasado; o la densa oscuridad de ‘El caballo del diablo’, que envuelve en un realismo mágico la tradición oral, que a más de uno nos inquieta desde niños.

Para Sánchez Duarte, en tanto, el cuento debe contener eso que se ha dado en llamar la vuelta de tuerca. Es una historia breve con un final sorpresivo, generalmente participan pocos personajes y requiere de un entorno, un espacio de tiempo, pero, sobre todo, requiere de una intención de despertar el entretenimiento, el solaz del lector, señaló.

 

Por REDACCIÓN DE EL HERALDO DE MÉXICO

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