Horacio Quiroz: descubre su dualidad

Horacio Quiroz prepara en su estudio, ubicado en la colonia Escandón, Polarities, su primera exposición individual que se montará en Nueva York

Foto: LESLIE PÉREZ
Foto: LESLIE PÉREZ

El estudio del artista Horacio Quiroz ha sido itinerante y casero. Utiliza los elementos que tiene a la mano, adaptando sus botes de pintura, caballete, lienzos y bocetos a los departamentos que ha habitado desde que en 2013 abandonó su trabajo como publicista, al cual le dedicó 12 años de su vida.

Bajo la idea del hazlo tú mismo, el también diseñador gráfico ha gestionado su carrera de artista: él creó su propia página web, maneja sus redes sociales, en donde confesó, ha logrado conectarse con el público y otros artistas a través de Instagram y Facebook. Ahora de pasar de ser oficinista y artista underground logrará llevar su obra a una galería internacional.

Horacio Quiroz, que presentó la pieza Girlyboy en la última edición de la Bienal de Pintura Rufino Tamayo, actualmente trabaja en la en la colonia Escandón, en un piso que comparte con otras personas, y en dónde prepara Polarities, su primera exposición individual fuera del país.

A su última exposición Sneak Peek Into Love & Fear, de 2016 en la Galería Progreso, llevó una pared completa de su taller, que en ese momento se ubicaba en la colonia Condesa; bocetos, pinturas y dibujos acompañaron su muestra. Su estilo, el cual califica como surrealismo pop, se caracteriza por el uso de colores pasteles y vibrantes.

Las obras de Quiroz son inquietantes, en ellas se representan la dualidad de género, de especie y de la unión entre alma y cuerpo, según explicó el artista desde su taller, del cual destacan las paredes blancas y las ventanas grandes que permiten el acceso de la luz.

En sus cuadros, los cuales miden aproximadamente 1.20 metros, se representa la feminidad y masculinidad como algo inherente.

 

Utilizo el cuerpo como herramienta de representación del constante movimiento de la realidad, para así encarnar emociones mutantes mediante anatomías imposibles a manera de radiografías de las vivencias que nos someten a evolucionar como personas.

 

Sus personajes, aparentemente amorfos, son un reflejo de nuestro interior siempre en constante cambio, el cuerpo como catalizador de emociones y revelación de la lucha en la búsqueda interna.

El mundo de la publicidad detonó la pregunta que está presente en todas sus piezas: ¿Quiénes debemos ser? A Quiroz, esa época lo confrontó con su personalidad y profesión, para mí no concordaba lo que me decían que tenía que hacer con lo que yo sentía, yo no quería lo impuesto, estaba en discordancia con la humanidad.

 

 

POLARIDADES:

Sobre las piezas que presentará en Manhattan, Quiroz apunta que es a través del cuerpo que estamos aprendiendo a ser humanos, constituidos por la polaridad misma, la carne, lo visible, lo tangible y el espíritu, invisible e intangible.

Los personajes aparecen en constante lucha, se plasman actitudes violentas y, en algunas, hacen un guiño a la inocencia y juventud. Es mediante estos cuerpos que presento mi postura política en temas de sexualidad, genero, feminismo y emociones correspondientes a experiencias personales.

 

Por: SCARLETT LINDERO

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