Héctor Infanzón, al estilo Big Band

El pianista y compositor prepara un espectáculo en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris, con el cual pretende enaltecer el mestizaje que algunos mexicanos continúan negando

DEDICACIÓN. El músico está ensayando en La Casa Rivas Mercado. Foto: LESLIE PÉREZ
DEDICACIÓN. El músico está ensayando en La Casa Rivas Mercado. Foto: LESLIE PÉREZ
ECLECTICO. Tiene
preparado un concierto con jazz, rock, salsa y música afromexicana. Foto: LESLIE PÉREZ

Con tres trompetas, cuatro saxofones, una batería, tres percusiones, un contrabajo y un piano, el músico y arreglista mexicano Héctor Infanzón pretende conquistar, este fin de semana, al público que asista al Teatro de la Ciudad Esperanza Iris, para celebrar los 100 años de existencia del recinto.

La idea del show llamado Nocturnando es revivir la costumbre de los años 40 y 50, donde las personas se vestían de gala para salir a los centros nocturnos a tomar una copa y escuchar música nueva de su tiempo. Estoy seguro de que, actualmente, hay muchas personas que recuerdan con nostalgia aquellos tiempos donde iban en busca de propuestas musicales interesantes, contó Infanzón.

Héctor considera importante que el público que asista al recital se sienta parte de una generación que reconozca a los compositores y orquestas de su tiempo y así, años después, pueda remembrar estos momentos. Lo que hacemos hoy, después será un testimonio de época, dentro 30 o 40 años. Si los artistas de ahora no proponemos nada de calidad, me aterra pensar que en el futuro digan: ‘Qué triste… ¿Dónde quedó mi juventud?’, reflexionó el pianista que, en 2009, logró convocar a más de dos mil personas en el Festival de Jazz de Montreal.

El hombre que vivió por más de 20 años en la calle San Juan de Letrán y que fue bautizado en la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México, en 2007, grabó un disco llamado Citadino, el cual es una crónica sonora del Centro Histórico. Es algo muy bello tener la oportunidad de llevar tu cultura e historia a otros países por medio de la música y ser reconocido por ciertas características de tu nación.

SHOW Héctor estará
acompañado en el escenario por 13 músicos
más invitados. Foto: LESLIE PÉREZ

Cuando Infanzón tocó por primera vez en Nueva York quedó impactado con el edificio Empire State, porque desde su perspectiva, la construcción representa perfectamente a la escena de jazz de aquella ciudad; sin embargo, en cuanto regresó a México pudo admirar de otro modo la Torre Latinoamericana. El músico se sintió conmovido por tener en su ciudad un edificio tan bonito y representativo de sus raíces.

Para el concierto que ofrecerá el sábado 20 de octubre en el Esperanza Iris, a las 19:00 horas, Héctor se encuentra ensayando en La Casa Rivas Mercado, en la colonia Guerrero; un predio de 2 mil metros cuadrados que diseñó el arquitecto del Ángel de la Independencia, Antonio Rivas Mercado. Ahí, entre hectáreas de naranjos, Infanzón prepara las piezas que fueron compuestas expresamente para este recital.

Iremos con una suerte de big band que entonará cortes eclécticos con influencias de jazz, rock, salsa y hasta música afromexicana. Se trata de exponer este mestizaje que no podemos negar. Hay que conciliar e ir para adelante en vez de renegar y pelear. Tengo la ventaja que aquí (Ciudad de México) llegan muchas corrientes musicales que pueden enriquecer mi obra.

Huapangos, sones jarochos y sones jaliscienses se mezclarán con otros ritmos latinoamericanos para que el público pueda tener vivir una experiencia sonora, más que llevarse una canción pegajosa, asegura el compositor cuando se refiere a la intensión de sus obras en el show del sábado. Se trata de reivindicar la música instrumental, no me gusta componer temas condescendientes, más bien, intento mover las emociones.

EL TEMPLE DE UN MÚSICO

En 2012, el pianista mexicano estrenó una obra de su autoría en la Wiener Musikverein de Viena, Austria. Ahí, Infanzón presenció a una orquesta de 60 músicos tocar El sazón de la abuela, una pieza para armónica que realizó específicamente para la invitación que le extendieron.

Ahí te sientas exclusivamente para escuchar cómo tocan tu obra y, cuando terminan, te suben al escenario para recibir una ovación; sin embargo, a mí me tocó que también me invitaron a tocar un par de canciones, algo sumamente inusual. Cuando terminé de ejecutar no podría creer que una de las mejores salas de Europa estaba de pie aplaudiéndome, fue como hacer un sueño realidad.

Tocar en el Esperanza Iris no es algo que ponga nervioso a Héctor Infanzón, pues considera que un músico siempre debe tener la misma ética y disciplina, así se trate de una sala pequeña o de un reciento de grandes dimensiones.

El compromiso de salir a tocar es exactamente el mismo porque estás conectado con tu integridad. Ahora entiendo que, para lidiar con esa adrenalina que generamos en vivo, hay que ejercitar un músculo previamente. El hecho de que estén presentes 10 mil personas en tu concierto, no te garantiza que toques mejor.

  • 1959 fue el año cuando nació Héctor.
  • 1985 Estudió en la Berklee College of Music.

¿QUÉ SE PODRÁ VER?

  • El espectáculo sólo es música instrumental para que el público pueda apreciar los arreglos.
  • En una pieza lo acompañará un cantante y la bailarina Lupita Padilla.
  • El percusionista Carlos Tovar Popis también estará

MÁS DEL MÚSICO

  1. Infanzón ha trabajado con Emmanuel, Mijares, Lila Downs, Eugenio Toussaint, Armando Manzanero y Jaime López.
  2. Ha compuesto obras para quintetos de cuerdas, oberturas para espectáculos y temas para teatro y cine.
  3. En el 2000, por su gran talento, fue invitado a participar en la gira Living la vida loca, de Ricky Martin.

Como compositor no tengo límites. Más bien es un discernimiento sobre qué ritmos le quedan o no a la obra.

Me llena de orgullo poder presentarme en otros países con géneros que son parte de mi cultura y pasado.

 

Por JULIÁN TÉLLEZ

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